domingo, 2 de noviembre de 2008

Regreso en un poema

Biopoemagrafía


De la carretera austral saqué a un abuelo
Que anduvo todos los caminos por el norte,
De él heredé su ímpetu
Y para mi futuro, un padre de pasaporte.
Del General Carrera saqué al otro
El que cortó las olas contra el viento
Su barco aún navega
Por la bahía calma de mis pensamientos
De él… heredé el coraje
Las ganas indisolubles
De poner la proa al frente
Y navegar incluso contra el oleaje
De Guadal al sur, saqué a mi padre
Faro invisible de una huella imperecedera como el tiempo
El hizo el camino de Bertrand a Cochrane
Y en sus ojos mi orgullo se me infla
Hasta dejarme sin aliento
De él… heredé la humildad
Sutil huella de un patagón,
Me enseñó a guardar los remilgos en un bolsillo
Y sacar del otro las palabras del corazón
De mi historia y mil más, saqué a mi madre
Biógrafa interminable del anonimato de nuestras vidas
Temporera de cuentos otoñales,
Buscadora incansable, descubridora empedernida
De ella… heredé el tono sepia de mi tierra
Ese respeto silencioso a la gruesa raíz que al pasado nos aferra.
De un patio grande como la pampa
Saqué tres hermanos apurados
Firmes como espigas
Encaramadas frente al viento,
Con ellos comparto la vida, el paisaje
Y la fortuna de tenernos en cada momento
De un abrazo caldeado con mi hermosa mujer
Derretí la nieve del despuntar del invierno
Y saqué gozoso
Un hijo que de miles me parece el más hermoso
En él, heredaré mi ingenuo espíritu provinciano
Sencillo como un mate calabazo
Preciso como el tiempo de un asado al palo
Complejo como truco gallo
Sincero como el verso del baqueano
Y verdadero como los sueños de mis abuelos, mis padres y mis hermanos…
Pedro Durán Ivanoff
Colono de la fértil, fuerte y vigorosa Trapananda.