domingo, 15 de mayo de 2011

Mi postura ante un tema candente

Ahora es el momento de pronunciarse. El día 9 de mayo, once secretarios ministeriales y la Intendenta de Aysén debieron pronunciarse sobre la Adenda y el Isare de Hidroaysén. Ese pronunciamiento no significó, según mi modesto parecer, la aprobación del proyecto, si no que visó que dichos documentos estuvieran correctos y con las respuestas requeridas. Ahora será el tiempo de otras instancias superiores el aprobar o rechazar dicho proyecto.
Dicho esto, debo aclarar mi postura sobre la posibilidad de la construcción de represas en los ríos Baker y Pascua. NO ESTOY DE ACUERDO. Me produce una pena en el alma el solo pensar ver, esos, mis ríos, represados, y me produce otra pena en el alma, el solo pensar en la inmensa herida entre los bosques maravillosos de mi tierra para pasar un tendido eléctrico.
Pero no obstante esto y de haber escrito muchas veces en este blog mi parecer quiero decir que NO ESTOY DE ACUERDO con el movimiento de Aysén sin Represas, ellos han polarizado a la región y no estoy de Acuerdo con la radio Santa María, radio del vicariato apostólico que ha hecho una campaña feroz contra todos los que están de acuerdo a la construcción de las megacentrales y NO ESTOY DE ACUERDO con el Obispo de Aysén que también ha fomentado la polarización. Una radio debe ser un medio de información veraz y oportuno y sobre todo debe ser un medio con objetividad, que permita a la ciudadanía informarse cabal y plenamente de los hechos y aquí eso no se ha permitido. Lamentablemente esta radio es la de mayor cobertura en la región y siento que se ha polarizado y politizado y este tema NO ES POLITICO. El anterior gobierno dejó las cosas bien amarraditas, con varios nudos y este gobierno debió hacerse cargo del paquete. Sin embargo ahora vemos como los mismos parlamentarios que aprobaron la anterior ley ambiental, ahora andan vociferando. Me quedo con los dichos del Diputado Alinco, al cual anoche le rompieron los vidrios de su sede parlamentaria en Coyhaique, además de recibir insultos por doquier. No me gusta ni el pensamiento político ni la forma de vida de este diputado, pero hablando en buen chileno HAY QUE TENER COJONES para expresar su aprobación a Hidroaysén. El argumento del diputado ha sido claro, este proyecto dará trabajo y es trabajo lo que se requiere. No ha pensado el diputado en las consecuencias que podrá tener el proyecto en muchos ámbitos de la vida regional.
Yo conozco el río Baker, yo entiendo cuando me hablan los pobladores y me cuentan que nacieron AL OTRO LADO DEL BAKER y sé que me están hablando de una vida llena de dificultades, de pobreza, de sacrificios. El rio tiene dos orillas, dos lados, pero hablar del otro lado del Baker es hablar de confinamiento, de soledad, de desesperanza. Hacia el otro lado debieron ubicarse los pobladores para conseguir un campo y desde el otro lado vieron pasar el progreso muy lejano a ellos, primero el camino, después los vehículos, luego la postación eléctrica. Yo cruce varias veces el Baker para ir a visitar a dos grandes pioneras que fueron mis amigas: Doña Rosario Arriagada de Oliveros y doña Marina Verdugo de Reyes, ellas vivían al otro lado. Yo estuve presente cuando a fines de los años sesenta se inauguró la balsa que permitía al menos bandear los caballos y no tener que pasar en bote y los animales a nado. Allí estuve compartiendo la alegría de esos antiguos pobladores que hoy están ausentes y sé lo que significó para ellos ese humilde medio de transporte. ESTE lado del Baker es el lado del camino, es el lado que pertenecía a la Estancia Chacabuco o Lago Bertrand, lado al que los pobladores no podían ni siquiera soñar con tener un campo y los pocos que se atrevieron fueron corridos de allí y confinados como digo, al otro lado del Baker.
Hoy me molesta éste movimiento, no por defender una causa, si no porque han mentido, han mostrado imágenes irreales, porque no han sido claros para decir quién los financia y por la propaganda que tienen, se ve que hay mucha plata de por medio
Cuando Hidroaysén publicó mi libro “Lucas Bridges El Señor del Baker”, faltó poco para que los adherentes al grupo de Aysén Sin represas me colgaran en la plaza pública,de ahí en más, pasé de ser una historiadora seria , una persona a la que no había que comprales los libros porque defendía a los capitalistas, pero siempre tuve claro que hice un negocio limpio y transparente y que no vendía mi conciencia sino que solo vendía mis derechos de autor para una edición de lujo de un libro. Reconozco que la empresa me trató con respeto, que nunca me pidieron enarbolar sus banderas, que no me cambiaron ni una coma del libro y no me siento culpable. Creo que hay más culpa en aquellos que han profitado de un movimiento, que han viajado al exterior y que viven de esto. Yo estuve en Coyhaique el día de la votación y me dio pena, lloré, no porque los ministeriales y la intendenta que forman parte de un gobierno con el cual me identifico, hayan votado, si no que lloré, al ver a decenas de jóvenes, que no conocen la región, que no saben su historia, que no se interesan en ella, haciendo desmanes, tirando piedras e insultando con una falta de respeto atroz. En la noche fui a los cacerolazos y vi como los jóvenes se refugiaban en la catedral, vi poca gente adulta e incluso estuve entrevistando a personas que estaban totalmente de acuerdo con la construcción de las represas pero que sus hijos andaban manifestándose en contra de ellas, porque seamos francos, a la actual juventud le gustan estos movimiento donde en el anonimato pueden expresar su rabia y frustración tirando piedras y cometiendo desmanes.
Se me viene a la memoria la Marcha de la Patria Joven, un gran movimiento de miles de jóvenes que manifestaron su adhesión al presidente Frei Montalva, sin violencia, con argumentos, con alegría. Eso ya no existe. Siempre digo que al terminarse los ISMO ( Socialismo, comunismo) aparecieron los ISTA ( ambientalista, ecologista, indigenista e INVERSIONISTA)Ahora todos quieren cuidar la naturaleza, todos defienden la causa mapuche, y muchos andan comprando tierras en Aysén y precisamente esos inversionistas no son proclives a este gobierno,
Me pregunto porque este grupo de ambientalistas no hace la misma revolución por la grave contaminación que tienen las ciudades de Aysén producto de la combustión de la leña y producto de la indiscriminada penetración de chatarra andante que se ha hecho con la importación de vehículos, por cierto baratos, pero antiguos y contaminantes a más no poder. Me pregunto porque estos ambientalistas no se dan el trabajo de pararse todo un día en la calles Errázuriz con Simón Bolívar en la ciudad de Coyhaique y miden las partículas de monóxido de carbono que emiten los vehículos al subir esa pendiente. Eso sería interesante. Me gustaría ver a estos ambientalistas revisando la planta de tratamientos de aguas servidas de Chile Chico que emite sus descargas al lago, o la de Puerto Cisnes que las emite al mar o simplemente la de Coyhaique para ver donde hacen sus descargas.
Sí, estoy en contra de la construcción de las centrales hidroeléctricas en Aysén y estoy en contra de los grupos radicalizados, que no respetan al otro que piensa distinto, estoy en contra de que inversionistas extranjeros se hayan comprado la mitad de la región, estoy en contra de la compra de campos que se cierran con candado y se termina la producción, estoy en contra de todo aquello que atente contra la identidad del aisenino, estoy en contra de la politización de un tema que no debiera ser político y estoy en contra de todos los medios de comunicación que no sean tolerantes y respetuosos. No puede ser que existan medios en que se mofan de las autoridades, nunca hay que olvidarse que a los gobiernos los elige la gente y si eligieron a este gobierno es porque estaban chatos con los anteriores, así de simple.
Por último, quiero decir en este largo posteo, que he andado por la región haciendo entrevistas para un próximo libro y la mitad de mis entrevistados está en contra de las represas y la otra mitad está a favor. Pero ninguna de las mitades tiene argumentos sólidos para defender sus postura, a tanto llega esto, que incluso una persona me decía que no podían destruir tanto para pasar esos grandes tubos que se llevarían el agua de todos los ríos y lagos de Aysén y otro entrevistado me decía que toda la plata de los ambientalistas la ponían los judíos porque esta era la Tierra Prometida que ellos esperaban según lo dicho por la Biblia. Ese es el nivel de información o desinformación que se maneja en mi tierra. No hay preocupación por saber la verdad, los claro oscuro de cada posición. No cabe duda que Chile necesita energía, pero tampoco cabe duda de que esta no debe dañar a la naturaleza.
Por último quiero decir que Chile es un país soberano, que debiéramos ser nosotros sus habitantes los que nos pronunciemos sobre lo que queremos o no queremos y no debiéramos permitir por ningún motivo la intromisión de ONG extranjeras ni de organismos internacionales. Plebiscito ahora, que voten todos los ciudadanos con derechos y deberes, esto es: los inscritos en los registros electorales,y con domicilio permanente en la región y que lo puedan acreditar, los que se dan el trabajo de hacer largas colas en las elecciones para decidir el futuro de Chile. El primer plebiscito debiera ser en Aysén y luego en el resto de Chile y para que los ciudadanos se informen TODAS las radios, todos los medios de comunicación debieran dar la misma cobertura a los que están a favor y los que están en contra y sobre todo cada parte DEBIERA informar su financiamiento, decir de dónde sacan la plata, quien financia los slogan, publicidad televisiva, en medio de comunicación, viajes etc. Solo así, con claridad y franqueza podríamos decidir seriamente. De otro modo, todo es una farsa y no sabemos los ciudadanos comunes a quienes estamos beneficiando. Hidroaysen encareció las tierras y sin duda alguna más de alguien está molesto con ello. En Argentina se está viendo una ley que prohíbe a los extranjeros comprar más de 1.200 hectáreas, en Chile debiéramos copiar la idea. Yo no quiero ambientalistas foráneos en mi tierra, quiero que los aiseninos seamos capaces, como siempre lo fuimos, de sentarnos a conversar sin odios, sin pasiones, con una mirada de futuro como siempre lo hicimos. No debemos olvidar que en Aysén las grandes conquistas las han hecho sus habitantes. No quiero más inversionistas extranjeros en Aysén, no quiero más campos cerrados e improductivos, quiero que Aysén siga siendo una tierra de hermanos, de gente solidaria y valerosa. Esa es la herencia de nuestros pioneros. A ellos le debemos lo que hoy gozan las personas que se han venido a apropiar de nuestro territorio. Y a imponernos un modo de vida al que no estamos acostumbrados. .