martes, 31 de julio de 2007

Ovejas y pumas


Hoy escuché una noticia que me dejó alarmada y por qué no decirlo, también me dejó triste. Un poblador de Entrada Baker, vecino de los campos de la señora MacDewitt de Tompkins, llamó a Radio Santa María y expresó una queja que es la siguiente. El es un pequeño hacendado y tiene alrededor de cuatrocientas ovejas. Al hacer las faenas de "pelada de ojos" (esquila) rodeó sus animales y para su sorpresa, le faltaron ¡noventa!. Al recorrer su campo las encontró muertas por los pumas y los zorros que la señora Tompkins está "cuidando". El no sabe que hacer, si matas los pumas y lo pillan los trabajadores de la señóra Tompkins ,lo denuncian por dañar y exterminar especies protegidas y cada día su capital se está recuciendo. Lo conozco desde que era niño y sé los muchos sacrificios que hizo su familia para establecerse en ese lugar y me da rabia y me da pena la situación. Ellos no son grandes hacendados, la pérdida de 90 ovejas le significa la pérdida de más de un 20% de su capital, sin contar la pérdida de la lana y de los futuros corderos. Reclama, con justa razón, que si las autoridades autorizan a la señora Tompkins a sacar sus alambres y a mantener pumas y zorros, entonces es el Estado de Chile el que le debe pagar los daños que le hacen estos animales a su hacienda. Justo reclamo y más cuando se sabe que la señora Tompkins está sacando todos los cercos y que pìensa sacar los que limitan con la Reserva Jeinimene. Muy pronto pumas y zorros estarán dañando la hacienda de pobladores del sector Ceballos y de Mallín Grande. Resulta curioso y contradictorio que cuando no había esta instancia de "proteger" la fauna, esta igual se mantenía, pero a raya, y no libremente como ahora. Apoyo el reclamo de este poblador del Baker. Está bien cuidar huemules y guanacos que no le hacen daño a nadie, pero dejar que se propaguen los pumas y zorros que tanto daño le hacen a los pequeños campesinos, me parece una muy mala señal de parte de quienes deben velar por TODOS los habitantes de la región. Con plata se compran huevos y la señora Tompkins tiene mucha plata, pero me gustaría que la invirtiera en Estados Unidos, en superar la drogadicción y el alcoholismo que azota a su país ,y que a nosotros nos deje vivir en paz, con nuestras costumbres y nuestra cultura. El campesino de mi región nunca fue un exterminador de especies no dañinas y siempre cuidó el medio ambiente. No me parece justo lo que está pasando y es por eso que lo comparto con ustedes los lectores de este blog