miércoles, 22 de julio de 2009

UN LIBRO: UNA POLEMICA


En enero de este año tuve el agrado de presentar una nueva edición, en formato de lujo de mi libro Lucas Bridges. El Señor del Baker, que fuera editado por la empresa HidroAysén.

Ellos me contactaron y llegamos a un acuerdo satisfactorio para ambas partes y cedí mis derechos para hacer una edición limitada de 500 ejemplares de dicho libro que por lo demás quedó precioso. La ceremonia se realizó en la Biblioteca Regional con una alta concurrencia de público, todos invitados por la empresa.

Bastó este simple hecho para que de pronto me convirtiera en la mala de la película, una mujer que por dinero vendía su conciencia y de ahí en más ,he tenido que soportar varias malas palabras y acciones como por ejemplo la siguiente: teníamos un amigo que padecía de un cáncer terminal al cual acompañamos en sus últimos momentos. El era muy creyente y necesitaba imperiosamente la ayuda de un pastor. El día de su cumpleaños Nº 82 vinieron sus hijos y acordamos ir todos a misa a pedir por él. Fuimos y como yo era la más allegada a la iglesia ,me acerque´ al párroco para pedirle que por favor hiciera una oración por nuestro amigo que estaba de cumpleaños y viviendo sus últimos días. Como respuesta me dijo lo siguiente: ¡Estoy muy enojado con usted, usted se vendió a una transnacional!. Al decirle que no era el momento ni el lugar para hablar del tema, sencillamente me hizo una amenaza ¡yo la voy a atacar por todos los medios!, le volví a recordar que estábamos en la Iglesia, a los pies de la Cruz y me retiré a mi asiento. Una vez comenzada la misa las palabras se hicieron más hirientes por lo que debí retirarme del templo. Esta actitud me dolió ya que yo soy una mujer creyente y mi intención era acompañar a nuestro amigo. A todo esto no hubo ni una sola palabra de aliento a nuestro amigo, ni una sola oración por él. Luego de esto ,han venido otros ataques personales de diferente personas, ahora se critica mis libros y se les tilda “de una mirada de la derecha de la historia” y yo me pregunto ¿Qué habría `pasado si calladamente yo hubiere aceptado un negocio con alguien vinculado al narcotráfico?.Seguro que muchos habrían corrido a adquirir este libro que como les digo está precioso. Hice un negocio, limpio, transparente, de cara a todo el mundo, no me oculté para hacerlo ni pedí que no llevara el logo de la empresa financista. En todo momento, en esta transacción hubo respeto de ambas partes y no puedo negar que la empresa, sabiendo en todo momento cual es mi postura, no me exigió nada, no me pidió que hablara a favor de ellos, lisa y llanamente editaron un libro y este fue dirigido a un mercado distinto al que yo usualmente tengo.

Siempre he dicho que soy aisenina fundamentalista en lo referente a nuestra región y tengo la ventaja de ser una estudiosa de su historia y de lo que en ella acontece. De pronto, esta pequeña comunidad que tiene menos habitantes que cualquier barrio santiaguino ,está dividió entre los buenos y los malos, los buenos son los que están contra la construcción de las represas y los malos los que están a favor. Ambos bandos no se toleran, unos hablan de represas y los otros de mega centrales hidroeléctricas y mientras se enfrascan en una pelea sin sentido ,en la región suceden cosas de las que nadie habla. Por ejemplo de la propiedad de la tierra. Puedo asegurar que más del 50% de los campos ya no pertenecen a los aiseninos, pertenecen ahora a inversionistas extranjeros o foráneos. Así por ejemplo en el sur de Aysén hay un inversionista con más de 70.000 hectáreas compradas, en la ribera norte del lago, las Islas Panichine, llenas de historias. pertenecen hora a un ciudadano extranjero, el valle de El león tiene apenas tres familias de las originales familias pobladoras, el resto pertenece a extranjeros o ciudadanos con recursos de Santiago, el ventisquero Montt está siendo explotado por una compañía que está empeñada en vender en el extranjero las puras aguas de ese ventisquero, la estancia La maroma, conocida estancia de la ribera norte pertenece a otro inversionista foráneo y así suma y sigue y todos los nuevos dueños no han venido a seguir una tradición, sino que a hacer nuevos emprendimientos turísticos, muy diferentes a nuestra cultura y en donde por supuestos, por sus altos precios, a los aiseninos les está vedado el derecho a entrar a ellos. Me parece aberrante encontrarme en los campos con letreros que dicen Propiedad privada, No pasar, Prohibido el paso etc. etc., siendo que antiguamente cada rincón de nuestra región, aún perteneciendo a distintos pobladores, eran un poco de cada uno de nosotros.

Ahora todo el mundo da recetas de cómo generar energía limpia y no contaminante, pero nadie dice que la energía, cualquiera sea su fuente debe ser transportada por torres de alta tensión y que dada nuestra particular topografía es imposible pensar que se pueda llevar en forma subterránea. Yo no soy experta en materia energética y es por eso que no me pronuncio tajantemente a favor ni en contra de este proyecto, lo que sí puedo decir como estudiosa de la historia y documentos que avalan mis dichos, que durante el gobierno de Salvador Allende, el proyecto estrella de su gobierno para la entonces provincia de Aysén ,era hacer una central hidroeléctrica en el Baker que inundaría 30.000 hectáreas, solo en el Baker y que en esa fecha no hubo opositores a ese proyecto que no se llevó a cabo porque en BID no prestó los recursos para hacerlo. Me dirán que ese proyecto era del Estado, si, era del Estado y prontamente sería vendido más tarde o más temprano a los privados, como se privatizaron en los gobiernos de la concertación las empresas sanitarias, las empresas generadoras de energía, las concesiones viales, porque el Estado lisa y llanamente no puede hacerse cargo de todo.. Aunque yo no soy experta en el tema, creo que en mi país falta una política energética seria y responsable y falta además un sistema de protección al medio ambiente que sea eficaz y no ir arreglando los problemas sobre la marcha. Después de construida la carretera austral a muchos se les abrió el apetito por Aysén, eso no me molesta, este territorio tiene 110.000 km cuadrados y aquí cabe mucha gente, pero seamos honestos, nuestra cultura, nuestra forma de vida ha cambiado y ya no podemos hablar de la cultura aisenina, esa que nos identificaba y que estaba relacionada con el campo. Hoy la cultura está intervenida, hay muchas y variadas corrientes y bien venidas sean, pero no por ello podemos calificar de vendida a una persona que piensa diferente. Soy una persona tolerante en todos los aspectos, tolerante en lo político, en lo religioso, en lo cultural, en la diversidad y me gustaría encontrar el mismo respeto que yo tengo hacia los otros hacía mi persona. He entregado a mi región siete libros que contienen su historia, una tarea difícil dado el lugar en que vivo y jamás he dejado fuera de mis libros , de mis ensayos o artículos a personajes que piensan diferente a como yo pienso.

Se dice que la construcción de las represas o mega centrales ahuyentaran al turismo, no sé si será tan así, basta mirar el Discovery Chanel para ver el interés que despiertan las megas obras.

Por último decirles a los lectores de este blog que una de mis características es trabajar calladamente en mis proyectos, así lo he hecho para escribir mis siete libros y así lo sigo haciendo. Ahora estoy tratando de reunir a un grupo de investigadores aiseninos para hacer una importante investigación y he sido invitada a participar en otro proyecto colectivo que me atrae mucho y que dice relación con el poblamiento y también estoy trabajando en un proyecto personal muy interesante de rescate de nuestra historia. Hasta ahora he escrito de la zona sur de Aysén, pero ha llegado el momento de ampliar los horizontes-

En lo que estoy plenamente de acuerdo, sin ninguna restricción en mi postura es en la Nacionalización de las aguas. Encuentro una locura que las aguas de mi país no sean de los chilenos y me adhiero a toda campaña que luche para que las aguas vuelvan a ser nuestras.

He querido contar todo esto porque como aisenina, hija de esta tierra ,me siento ofendida por quienes por el solo hecho de haber un realizado un negocio, que no tuvo ninguna truculencia, me tilden poco menos que traidora de mi Patria. Felizmente conozco mi región ( aunque me falta un poco de la zona norte), conozco su génesis, su historia y su cultura y no puedo aceptar que personas que muchas veces ni siquiera son de Aysén ,se dediquen a criticar a una persona que ha vivido todas las etapas de mi tierra y ha entregado muchos años de su vida a difundir la historia regional-