martes, 11 de junio de 2013

Decepcionada

Hoy me siento decepcionada de mi país. Decepcionada de ver que toda la propaganda que dice que no somos un país corrupto, es solo un velo que cubre la corrupción. Decepcionada de ver una vez más que la justicia  comienza a desenterrar otro muerto del 73 para favorecer a determinada candidatura. Decepcionada que el Fiscal Nacional ponga a cargo de la investigación sobre los falsos exonerados, a un hijo de un exonerado, que por supuesto y por lógica, no será imparcial. Decepcionada que el fiscal nacional  nombre a la Fiscal Huerta como fiscal en el caso Tsunami cuando ella, antes, ya dió su opinión. Decepcionada de que Joaquín Lavín a pocos meses de que el gobierno termine haya abandonado al Presidente para ir a apoyar una candidatura, lo mismo del ex ministro Cruz Coke. Hoy me siento decepcionada de ver como algunos políticos hablan de los pobres mientras ellos se hacen millonarios. decepcionada de la Contraloría Nacional que no hace nada por detener la corrupción que está a la vista. Decepcionada del clima de violencia que reina entre los chilenos. Creo que después del quiebre institucional que tuvo Chile no hemos aprendido nada de nada. Surgen los odios, surge la intolerancia por doquier. Si uno no opina al igual que determinado grupo en ciertas materias, entonces está propenso a una funa, a insultos anónimos. Yo no le impongo a nadie que piense como yo pienso, que crea en lo que yo creo. Los seres humanos somos seres pensantes y debemos razonar y cada uno es dueño de elegir su estilo de vida, su concepción del mundo. Si, estoy decepcionada de mi país, un país que debiera ser unido, tolerante, pujante, en donde debieramos reconocer al otro. Sin embargo eso no sucede. Lo vimos cuando se le dió el premio nacional de literatura a Isabel Allende, una escritora chilena que es reconocida a nivel mundial, sin embargo fueron muchos los que opinaron en contra de ella, lo vemos ahora con Jorge Edwards que acaba de ganar un importante premio literario en España, pero sus detractores lo invisibilizan solo porque es embajador de este gobierno. Lo vemos con Fernanda Hansen, la última pareja conocida de Felipe Camiroaga, hoy hay programas de farandula dedicados a mostrar que ella no fue el " gran amor de Felipe". Pero ella fue la última, ellos estaban juntos, ellos tenían su historia, lo demás es envidia y chaqueteo.
En fín, tengo la esperanza de que mis hijos y mis nietos puedan vivir  tranquilos en este país en donde por ahora existe tanto rencor y tanto resentimiento.