jueves, 21 de junio de 2007

Reclamos de un Poblador

Ayer les decía que de vez en cuando escribo poesía. No se si llamarla poesía o simplemente “sentimientos”. Soy de aquellas que debe explicar el porqué de sus poemas. Hace algunos años, en el Gobierno Militar se hizo un intento de “colonizar” la zona de Melimoyo en el centro norte de la región. Resultó un fracaso. Pero se hablaba de los “colonos” y la verdad es que esa palabra, aún cuando todos sabemos lo que significa colonia, es para nosotros casi sagrada. Con ella nombramos a aquellos primeros pobladores que entraron libremente a la región de Aisén y nos duele que alguien que viene llegando o que llegó ayer, se diga colono o como se publicó por ahí de un arquitecto que lleva unos pocos años viviendo en la zona .“pionero del fin del mundo”. Si ellos son colonos o pioneros, nosotros los hijos de esta tierra entonces somos superhéroes.
En la época que les comento, un intendente, en un encendido discurso público, dijo que los aiseninos nos habíamos farreado la región, y eso me dolió, es cierto, me dolió profundamente porque conozco la historia de la colonización de Aisén, la historia del abandono del Estado a esta zona, y no puedo aceptar que después que los colonos hicieron prácticamente todo sin pasarle la factura al estado, alguien se refiera así de la gente de mi tierra. Entonces surgió este poema “o sentimiento” que titulé “Reclamos de un poblador” y que creo, aún tiene vigencia en sus palabras . Como dice Sureando, el publicar un blog es mostrar un poco el alma y aquí comparto con ustedes este mi “sentimiento”
Nuevo habitante que llegas
hasta las tierras de Aisén,
yo no sé por qué has venido
si nos miras con desdén.
Tampoco puedo explicarme
¡Tanta ayuda que te dan!
en tanto yo he de aplicarme
para conseguir mi pan.
Como nací en Aisén
y tengo buena memoria,
quiero contarte la historia
de aquellos hombres de antaño,
que llegaron ¡hace años!
buscando su porvenir.
Llegaron solos, mi amigo,
y tuvieron que luchar,
contra la naturaleza
y alguno que otro Caifáz.
Sus mujeres junto a ellos
recorrieron los caminos,
dejando aquí su destino
en esta tierra sin par.
Construyeron su ranchito,
tal vez, bajo un gran maitén,
y allí nacieron sus hijos
que hoy son los hombres de Aisén
Y llegas tú en un avión…
¡y te quejas del camino!
y te reciben con pompa
en este suelo aisenino,
como si fueras un héroe
por decidirte a venir,
cuando otros,…antes que tú,
labraron tu porvenir.
Llegas como te digo
a casa y mesa servida,
y nos revuelves la herida
que alguien, nos infringió,
cuando en un discurso público
de farreros nos trató,
Sin saber que ¡en esta tierra!
¡la farra nunca existió!,
porque el trabajo fue duro
para el hombre poblador.
Por eso quiero pedirte
¡como un favor especial!
¡No te nomines colono,
que ese nombre no te va!
Colonos,
Colonos fueron los otros,
los que quedaron atrás,
Fueron los Foitzick, los Barros, los Solís, los Sandoval,
Fueron los Burgos, los Jara, los Pérez y Cadagán,
Los que hicieron de esta tierra,
La copia de aquel Edén,
Que de existir,
Si es que es cierto.
¡Es igualito a mi Aisen!