sábado, 16 de junio de 2007

Remedios y secretos de la naturaleza

En mi región por mucho tiempo existió ausencia de médicos. Hasta hoy, hay muchos lugares que solo cuentan con la presencia de un paramédico o auxiliar de enfermería que los ayuda, y que en caso de emergencia es el encargado de solicitar una ambulancia o un avión para trasladar al paciente hasta Coyhaique en donde existe un hospital base con todos los requerimiento necesarios para una buena atención. El tener este hospital regional, por un asunto de políticas del Ministerio de Salud, significó que los pueblos chicos cuenten con infraestructura hospitalaria pero no con el personal y la tecnología necesaria para una atención de un paciente grave. Esto es lamentable, sobre todo si se considera que Aisén es una región con un clima riguroso, con grandes distancias que hay que hacer por caminos no del todo buenos, y que muchas veces no es posible la navegación aérea. Los aiseninos estuvimos acostumbrados a tener hospitales muy bien dotados en nuestros pueblos, tanto en instrumento como en personal médico y paramédico. Yo diría que hemos vuelto un poco a los viejos tiempos cuando los médicos no existían y las personas enfermas recurrían a la sabiduría de vecinos o parientes para aliviar sus males. Durante muchos años se buscó el alivio con remedios naturales y que a pesar que cueste creerlo eran efectivos. Les entrego una lista de remedios y secretos que se usaron y aún se usan en muchos rincones de mi tierra. Esto también es parte del libro “Cinchando pa´no aflojar”.
Para la sordera o dolor de oído: Se saca un pelo de la oreja de un perro, se pone dentro de un algodón y se coloca en el oído del enfermo por tres días consecutivos. (Secreto de naturaleza)Para la picadura de un alacrán o araña: Se machaca perejil. Se calienta un diente de ajo partido por la mitad, se pasa sobre la picadura, se pone el perejil machacado encima y se cubre con un pañuelo o trapo blanco. Al poco rato sale todo el veneno de la picadura y queda adherido al paño. (Remedio del campo)
Para las corrientes de aire en el cuello: Se quema yerba mate y se ahuma en ese fuego un paño que se pone en el cuello del enfermo por dos días.
Para la caída del pelo: Se lava con agua obtenida del cocimiento del guautro ( Un arbusto que crece en lugares húmedos)
Para los dolores reumáticos:: Se da una fleta con ortiga y luego un baño frío
Para el dolor de una muela careada: Se pone dentro de la carie un clavo de olor
Para el dolor de muelas: Se hace una cataplasma de hojas de menta, se y se pone en el lado de la cara en donde duelen las muelas
Para los problemas del corazón: Se hace una infusión de hojas de toronjil o de lechuga
Para una quemadura no profunda: Se pasa jabón blanco sobre la quemadura y luego se le pone yerba mate ya usada y fría-
Para una quemadura leve: Se hace una cataplasma de papa rayada.
Para el dolor de hígado: Se da al enfermo una infusión de paico endulzado con azúcar quemada con un carbón.
Para cicatrizar una herida: Se pone sobre esta una hoja de iodo o papa del monte.
Para los dolores de ovario: Se hacen infusiones de orégano, de poleo o de albahaca
Para los problemas renales: Se da una infusión de cáscara de manzana rayada y se da de beber al enfermo
Para las torceduras: Se hace una cataplasma de barro frío
Para la Hinchazón de los pies: Se toma una infusión de alfirelillo
Para el cansancio de pies y las várices: Se hace un lavado con agua de paramela. (Remedio del campo)
Para borrar las verrugas: Con un hueso asoleado y blanco encontrado en el campo, se soban las verrugas en cruz por tres veces. Luego se deja el hueso en el mismo lugar en que fue encontrado y se retira uno del lugar sin mirar atrás. (Secreto de naturaleza)