lunes, 11 de junio de 2007

Patagonia Usurpada


Hay sentimiento que de pronto es necesario compartir y yo siento que la Patagonia, “mi Patagonia” está siendo usurpada nuevamente. Si nos remontamos a la historia veremos que a fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX, la Patagonia argentina y magallánica fue usurpada a los pueblos originarios. Llegó el hombre blanco y avasalló todo. No importaron los seres humanos, lo importante fue tener espacios para dedicarse a la crianza de ganado, para asentar colonos blancos y para hacer grandes negocios. En eso se igualan Chile y Argentina. Nosotros no podemos decir que los empresarios magallánicos fueron menos crueles con los pueblos originarios, fueron tan crueles, que no bastándoles sacarlos de sus espacios territoriales en Chile, siguieron persiguiéndolos en Argentina. Hay muchos nombres, malos nombres para recordar. En el caso de Argentina basta nombrar al General Roca, basta recordar la Campaña del Desierto y basta saber que para darle al blanco, a ese que vino de tierras lejanas todas las garantías para instalarse, simplemente se exterminó a bala o cuchillo al indio o simplemente se le permitió vivir de manera tan marginal que no fue posible que resistiera. Mi tierra se escapó de eso por la simple cuestión de que acá, cuando llegó el hombre blanco no encontró pueblos originarios, no habían tehuelches y los chonos había sido exterminados muchos siglos antes por los hacheros chilotes o simplemente en nombre de Dios, sacados de sus lugares de origen para llevarlos a otros territorios para evangelizarlos. Se cuenta que muchos también fueron capturados por tripulantes y vendidos como eslavos en Valparaíso o Iquique. Esa fue la primera usurpación de la Patagonia.
Nosotros, hijos de la Patagonia, que a lo mejor provenimos de aquellas familias blancas que llegaron a Patagonia en el Siglo XIX o principios del XX, nos sentimos orgullosos de nuestra tierra y casi gritamos ¡soy patagón! Y de pronto descubrimos que nuestra tierra está siendo usurpada nuevamente, y al igual que antes, por extranjeros que vienen a nuestra tierra a comprar grandes extensiones de tierras, a tres chauchas la hectárea, y deciden dejar esa tierra, que por años fue dedicada a la ganadería, convertida en santuario, en lugar protegido. Esos son los ecologistas que patagonialink muy bien llama los ecoinversionistas, que rasgan vestiduras en nombre de la protección a la naturaleza , pero que están haciendo un gran negocio al quedarse con territorio cabeceras de aguas, con napas subterráneas, con vida. Ayer fueron otros extranjeros que usurparon la tierra a sus dueños y que fueron grandemente apoyados por los Estados de Chile y Argentina, hoy son otros, son los Tompkins, los Benettón, y tantos otros que poco a poco, sigilosamente, se van adueñando de la tierra. ¡Cuidado! Tal vez nuestros futuros descendientes cuando no puedan acceder a ninguna parte en la Patagonia nos juzguen duramente. Ahora, hoy, hay muchos lugares en que proliferan los carteles PROPIEDAD PRIVADA!...¡NO PASAR! Y eso simplemente es una nueva usurpación. Si seguimos así y no detenemos esto, va a llegar el día que no podremos caminar por las riberas de lagos y ríos, no podremos acceder a la montaña y estaremos confinados, como lo estuvieron los pueblos aborígenes de la Patagonia, en los más áridos rincones de lo que es nuestra tierra. En la foto el Cerro Castillo, que no tiene nada que envidiarle a las Torres del Paine