jueves, 28 de junio de 2007

Un poco de rabia

El año pasado viajando a Cochrane me llamó la atención la profusión de letreros en el camino que decían No Pasar, Propiedad Privada, Cerco Eléctrico, Prohibido Pescar, Prohibido Cazar etc. Son muchos y creanme que me molestó verlos. Viví 10 años en Cochrane y NUNCA un letrero detuvo mi paso. Quise saber a quien pertenecían esos campos, desde cuando los pobladores o sus hijos se habían puesto tan egoístas y me encontré con que los campos, la mayoría, ya no son de sus dueños originales, fueron vendidos a partir del año 2003. Curiosa coincidencia. Vendidos cuando comenzó a ser un fuerte rumor de que Endesa instalaría las centrales en el Baker. Comprados por gente conocedoras de las inversiones. No, no son cualquier gringo que llegó a esta tierra como tantos y se enamoró de ella y quiso hacer una nueva forma de vida, no, no son de "esos gringos", son de "ECOINVERSIONISTAS como los llama PatagoniaLink. No me molesta que venga gente a mi tierra, no, por el contrario, necesitamos muchos más habitantes en este inmenso territorio de 110 mil kilómetros cuadrados y que apenas tiene 100.000 habitantes. Me molesta el doble discurso, por una parte la defensa férrea al medio ambiente y a la "cultura" y por otro, esto de no permitir el ingreso a sus tierras, esto de no dejar que otros disfruten de la belleza que se esconde en esos campos y que siempre estuvieron a disposición del visitante. Antiguamente los troperos en sus largos viajes hacían un fogón en algún lugar de su camino, lo rodeaban de piedras para que el fuego no se arranque y al irse apagaban el fuego y dejaban allí una tetera de lata y un poco de leña recogida para que otro caminante usara el mismo lugar y tuviera facilidades. esto era una ley no escrita pero respetada por todos. Hoy todos corren raudos en sus 4x4 y no se detienen ni siquiera a llevar al que está en el camino. Hoy las cosas están muy cambiadas y yo siento impotencia y rabia, mucha rabia. Me dirán entonces que el poblador quiso vender. Si, es cierto. Nadie le puso una pistola en el pecho para que venda, pero para una persona que vivió al filo de sus necesidades, cuyos hijos debieron emigrar a otras ciudades de la región para ayudar en la economía familiar o para buscar su propio destino, cuando esa persona es tentada por 30, 40 o 50 millones de pesos, dinero que jamás vería si sigue trabajando con sus vacas y ovejas, es muy difícil que se resista. Con esa plata hace planes, piensa en comprarse una casa en el pueblo, un vehículo y lo hace y después queda mucho más pobre que antes, porque en el pueblo debe pagar luz, agua, leña, todas esas cosas que fueron gratis en su campo. Es cierto, no tenían los adelantos y comodidades del pueblo pero vivían mucho mejor. Siempre digo que en Aisen se debió "educar" a los pobladores a partir de la apertura de caminos, enseñarles que estaban sentados en un pozo de oro en sus campos, que no vendieran, que dedicaran una parte al turismo, que se asociaran que diversificaran su economía. Hoy vemos como quienes les compraron las tierras están dedicados al turismo con gran éxito. Si, me da rabia y no pude dejar de expresarla en mi entrada anterior.