domingo, 1 de julio de 2007

Una decisión sin sentido


Nací en Chile Chico y por lo tanto soy chilichiquense (y a mucho orgullo). Somos muchos, pero de pronto vamos a dejar de ser muchos en la medida de que nuestras vidas se apaguen y de pronto, según la última decisión del Ministerio de Salud, no habrán más chilichiquenses como yo. Si , como lo leen. Sucede que el hospital de mi pueblo está cada día más desmantelado, ya no se opera una cesárea, una apendicitis, ni nada, todo se deriva a Coyhaique. Estas derivaciones tienen sus costos y sus peligros. Sucede que desde acá podemos salir vía lago, dos hora y cuarto en barcaza y una hora y media a dos horas por tierra para llegar a Coyhaique. La otra alternativa es salir por la carretera austral, pasar el paso de Las Llaves, Mallín Grande, Puerto Guadal, pasar por Río Tranquilo, Murta, Cerro Castillo y llegar a Coyhaique en ocho o nueve horas. La tercera opción es salir por Argentina, cinco horas de viaje ya sea cruzando por Paso Pallavicini o cruzando por Lago Blanco y la cuarta alternativa, la más corta y la más cara es el avión. Treinta minutos de vuelo y ya estamos en Coyhaique. Pero sucede que vivimos en Patagonia, que el tiempo nos juega muy malas pasadas, sobre todo el viento y ninguna de las cuatro alternativas es 100% fácil de realizar. Con todos estos antecedentes, al Ministerio de Salud se le ocurrió la brillante idea de que todos los partos deberán ser atendidos en Coyhaique y eso que tenemos tres médicos y una matrona. Así que si no nos unimos como comunidad para defender el derecho que tenemos de tener hijos de Chile Chico, en algunos años más Chile Chico no tendrá ningún habitante originario de su tierra. ¡Esto es digno de Ripley!. ¿Serán éstas las medidas de modernización en salud de que tanto se habla?. Comparto con ustedes mi inquietud
porque me da mucha pena de que no vaya a tener más coterráneos