martes, 12 de junio de 2007

El Paso de Las Llaves


El paso de Las Llaves, llamado así porque había que tener las llaves del cielo para pasarlo, es uno de los lugares hermosos de la carretera austral. Comunica Fachinal con Mallín Grande. Siempre me da la impresión que con solo estirar la mano es posible tocar la cordillera que está al frente. Tiene una vista del lago maravillosa y antes de la construcción del camino era un paso terrible. Hoy quiero compartir con ustedes el testimonio que me diera una pobladora de Guadal y que está escrito en el libro "Huellas de Mujer".

"El capital de mi padre eran sus pocas herramientas, treinta centavos de pesos, un caballo colorado que se llamaba “el linaza” y que yo recuerdo muy bien, una yegua tostada frisona que le llamábamos “la tonta”, era muy mansita, tenía una estrella en la frente, y además una potranca pangaré que le regalo don Estanislao Fernández. Esa era el caballo sillero de mi madre. En ese tiempo la autoridad era el Sargento Zambrano que estimaba mucho a mi papá y él le regaló un cojudo, un caballo oscuro para que pudiera traer sus pilchas. Así hicimos el viaje, un poco a caballo y otro poco a pie. Nos vinimos por el Portezuelo. Yo no sé si tengo recuerdos o bien son las contadas de mis padres y mis hermanos mayores. En ese viaje traíamos una vaca pampa, muy mansa, y mi mamá la ordeñaba dos veces al día para darnos leche. Así hicimos el viaje, los que tenían más fuerzas caminaban y los más chicos veníamos a caballo. Yo no recuerdo si en el viaje comíamos pan o galletas, pero en realidad no faltaba nada, un día o dos caminábamos y pasábamos a alguna estancia, la gente era tan buena, tan generosa con los caminantes. Por allí descansábamos un par de días y seguíamos caminando. Yo recuerdo muy bien la estancia La Anita, porque allí estaba don Manuel Aguilar que tiene todavía una hija en Mallín Grande. También me recuerdo de la Estancia La Ascensión. Allí también estuvimos un par de días descansando en esas casas tan bonitas. Después llegamos a Chile Chico que en ese tiempo no tenía ese nombre, se le llamaba Lago Buenos Aires. Allí estuvimos unos pocos días en casa de don Manuel Jara y él le entregó a mi papá unos animalitos en medianería. Así llegamos hasta Mallín Grande, un poco a pie otro a caballo. . Nosotros salimos de Balmaceda el 2 de Febrero del año 23 y como decía, llegamos el 20, pasamos por Las Llaves, yo me acuerdo de puro susto, porque cuando nos bajamos del caballo para pasar a pie esa parte del rodado del diablo, nosotros nos queríamos volver a Huemules, que así le nombraban antiguamente a Balmaceda, la verdad es que a mi padre fue la única vez que lo vi enojado con mi mamá y a punta de retos y de palmadas con nosotros los hijos, pasamos ese lugar, pasé bien agarradita y llorando todo el camino"

Este testimonio nos habla de pobreza, nos relata el largo viaje desde Balmaceda a Chile Chico de a pié, pero también nos habla de la solidaridad patagonica, esa que les cuento estamos perdiendo

Identidad


Ayer les hablaba de la Patagonia usurpada, de esa Patagonia que de a poco ya no nos va perteneciendo, que inexorablemente vamos perdiendo con la llegada de otras personas, de gente que viene con una cultura distinta, con modos de vida diferentes, donde la palabra solidaridad no siempre existe, donde se busca mas que nada un lugar tranquilo para vivir, pero que ese lugar tenga los adelantos de la civilización, que tenga luz, agua, alcantarillado , teléfono y en lo posible Internet, que existan caminos transitables y todo se haga en poco tiempo. Esa Patagonia es la actual y nosotros, hijos de esta tierra nos vamos quedando con los recuerdos. Yo no estoy contra al progreso, al contrario, me encanta el poder viajar en pocas horas de un lugar a otro, me encanta el poder comunicarme con la familia y los amigos por medio de la tecnología, pero siento que vamos perdiendo nuestra identidad, que nos estamos dejando avasallar y estamos adoptando modos de vida distintos a los que siempre tuvimos. Siempre pongo de ejemplo el asado al palo. Este nunca fue un festejo, el hacer un asado al palo simplificaba la alimentación de un grupo numeroso de personas en el campo, sin la complicación de muchos platos que no se tenían, de muchos cubiertos que tampoco se tenían, de ensaladas que no siempre era posible hacerlas. Simplemente el asado se hacía, si había, se cocían papas y por supuesto las infaltables tortas fritas. Cuando el asado estaba listo se invitaba a comer casi siempre con dichos como estos: “Esta es la estancia de Gómez, el que tiene cuchillo come” o bien “corte grande y retírese”. . Estas invitaciones significaban acercarse al asado, elegir una presa, cortarla y ponerla sobre la “torta frita” y comenzar a saborear, acompañado cuando se podía con la bota de vino o sin nada. Terminada la comida venía una ronda de mates, siempre bien venidos por lo digestivo.. Hoy ,por el contrario, un asado es una complicación, hay que tener un quincho, ya no un simple fogón y cuando más elegante mejor y hay que sacar la vajilla completa, platos, fuentes, cubiertos, vasos etc. para que los invitados que no comen con la mano un simple pedazo de carne, puedan servírselo en un plato, simplemente porque no hemos sido capaces de decirles a los que llegan ¡estas son nuestras costumbres!¡al país que fueras haz lo que vieras!. Por otra parte, la verdad es que no tiene comparación un trozo de asado en la mano con uno en el plato, este último se enfría rápidamente formando una capa de grasa, en fin, quiero compartir mi modo de ver las cosas y para los que no saben las “tortas fritas” no son otra cosa que pan frito y se hacen con la misma masa del pan que en vez de cocinarse en el horno se fríen y son sabrosísimas. Hoy día nevó, y la nieve me llenó de ganas de compartir cosas con ustedes entre ellas, esta foto tomada desde una ventana de mi casa.

lunes, 11 de junio de 2007

Patagonia Usurpada


Hay sentimiento que de pronto es necesario compartir y yo siento que la Patagonia, “mi Patagonia” está siendo usurpada nuevamente. Si nos remontamos a la historia veremos que a fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX, la Patagonia argentina y magallánica fue usurpada a los pueblos originarios. Llegó el hombre blanco y avasalló todo. No importaron los seres humanos, lo importante fue tener espacios para dedicarse a la crianza de ganado, para asentar colonos blancos y para hacer grandes negocios. En eso se igualan Chile y Argentina. Nosotros no podemos decir que los empresarios magallánicos fueron menos crueles con los pueblos originarios, fueron tan crueles, que no bastándoles sacarlos de sus espacios territoriales en Chile, siguieron persiguiéndolos en Argentina. Hay muchos nombres, malos nombres para recordar. En el caso de Argentina basta nombrar al General Roca, basta recordar la Campaña del Desierto y basta saber que para darle al blanco, a ese que vino de tierras lejanas todas las garantías para instalarse, simplemente se exterminó a bala o cuchillo al indio o simplemente se le permitió vivir de manera tan marginal que no fue posible que resistiera. Mi tierra se escapó de eso por la simple cuestión de que acá, cuando llegó el hombre blanco no encontró pueblos originarios, no habían tehuelches y los chonos había sido exterminados muchos siglos antes por los hacheros chilotes o simplemente en nombre de Dios, sacados de sus lugares de origen para llevarlos a otros territorios para evangelizarlos. Se cuenta que muchos también fueron capturados por tripulantes y vendidos como eslavos en Valparaíso o Iquique. Esa fue la primera usurpación de la Patagonia.
Nosotros, hijos de la Patagonia, que a lo mejor provenimos de aquellas familias blancas que llegaron a Patagonia en el Siglo XIX o principios del XX, nos sentimos orgullosos de nuestra tierra y casi gritamos ¡soy patagón! Y de pronto descubrimos que nuestra tierra está siendo usurpada nuevamente, y al igual que antes, por extranjeros que vienen a nuestra tierra a comprar grandes extensiones de tierras, a tres chauchas la hectárea, y deciden dejar esa tierra, que por años fue dedicada a la ganadería, convertida en santuario, en lugar protegido. Esos son los ecologistas que patagonialink muy bien llama los ecoinversionistas, que rasgan vestiduras en nombre de la protección a la naturaleza , pero que están haciendo un gran negocio al quedarse con territorio cabeceras de aguas, con napas subterráneas, con vida. Ayer fueron otros extranjeros que usurparon la tierra a sus dueños y que fueron grandemente apoyados por los Estados de Chile y Argentina, hoy son otros, son los Tompkins, los Benettón, y tantos otros que poco a poco, sigilosamente, se van adueñando de la tierra. ¡Cuidado! Tal vez nuestros futuros descendientes cuando no puedan acceder a ninguna parte en la Patagonia nos juzguen duramente. Ahora, hoy, hay muchos lugares en que proliferan los carteles PROPIEDAD PRIVADA!...¡NO PASAR! Y eso simplemente es una nueva usurpación. Si seguimos así y no detenemos esto, va a llegar el día que no podremos caminar por las riberas de lagos y ríos, no podremos acceder a la montaña y estaremos confinados, como lo estuvieron los pueblos aborígenes de la Patagonia, en los más áridos rincones de lo que es nuestra tierra. En la foto el Cerro Castillo, que no tiene nada que envidiarle a las Torres del Paine

viernes, 8 de junio de 2007

Aguas Bi nacionales

No puedo dejar de comentar que hoy leí una entrevista en el Diario El Divisadero del Senador Antonio Horvath. Entre otras cosas ( estaba interesante la entrevista) contó que los argentinos quieren presentar un reclamo por la instalación de represas en el Baker y el Pascua que nacen de lagos Bi nacionales. Parece raro el reclamo. Lo que hay que dar a conocer es que las aguas utilizadas no "se gastan", no va salir ni una gota más de agua por el desague del Lago Buenos Aires -General Carrera que la que ya sale y lo que se hace es usar la fuerza hidraulica del agua, no se consume, se devuelve al río simplemente. Distinto es un proyecto que alguna vez se pensó de llevar el agua del Lago Buenos Aires-General Carrera para surtir de agua potable a toda la zona de Comodoro y aledañas, ahí si se gastaba el agua que es un recurso compartido, por eso no se hizo el proyecto, pero ocupar su fuerza no implica bajar el nivel del lago. Creo que de pronto nos ponemos demasiado extremistas en nuestros planteamientos. La entrevista completa la pueden leer en El Divisadero

Arboles, Agua y Oro


Ayer les hablé de mi preocupación por los bosques de Aisen y sobre las centrales hidroeléctricas de los ríos Baker y Pascua. Hoy vuelvo al tema. La verdad sea dicha en Aisén pagamos la energía más cara de Chile, creo que vamos en segundo lugar después de Antofagasta. Dicen que la luz en Aisen es más cara que en Nueva York ¿parece increíble verdad?. La pelea está concentrada en no permitir la instalación de centrales en la región, pelea perdida por supuesto. Esto no es Alumisa, esto es una necesidad energética de Chile y acá se concentran los recursos hídricos que permitirían solventar la crisis. Sin embargo HidroAysén es una empresa generadora y no una empresa transportadora y si se instalan "se la van a llevar pelada". Yo creo que la pelea debe ser conseguir que nos subsidien la energía. Ayer les hablaba de que eramos 25.000 o 30.000 hogares en toda la región. Bueno, que esos hogares transformen sus sistemas de calefacción y combustión a sistemas eléctricos y que HidroAysén subsidie eso. Ganaríamos en no seguir dañando el bosque, ganaríamos en tener una energía limpia y no contaminante y a lo mejor ganaríamos en la instalación de nuevas empresas en la región, empresas que deben instalarse con fuertes controles medioambientales. Sé que nuestro país tiene su lado flaco en esto de la fiscalización medioambiental, basta ver las noticias de hoy de lo que pasó en el Maule con la celulosa y la muerte de miles de peces. La explicación que dieron las autoridades ambientales de la zona fue de RIPLEY: ¡somos tres funcionarios y no podemos abarcar toda la zona!. Ojalá eso no suceda en Aisén y que cada uno de los ciudadanos se convierta en un fiscalizador. Nosotros en Chile Chico tenemos una mina de oro, muy cerca del pueblo, una empresa que da trabajo y ha traído progreso económico a muchos hogares de la zona. He preguntado por los procesos y me han dicho que la lixiviación no la hacen con cianuro ¿será posible creerles?. En todo caso un amigo ingeniero de minas me contaba que en la minería moderna, el cianuro lo reutilizan muchas veces y lo terminan degradando con cloro en donde pierde su alto poder tóxico. No soy experta, pero les puedo asegurar que desde hace varios años convivimos con la minería sin mayores problemas. En todo caso la Compañía Internacional que maneja este yacimiento es una de las más premiada a nivel mundial por su cuidado al medio ambiente. Claro que Santo Tomás dijo ¡Ver para creer! y ya veremos que queda cuando la mina se termine.La foto que les muestro corresponde al túnel de la mina de Laguna Verde

jueves, 7 de junio de 2007

Meditando el tema


El tema de quemar el bosque me interesa, y mucho. Si bien es cierto que la construcción de las centrales va a inundar una buena parte de nuestro territorio, creo que todos los mecanismos de las leyes del medio ambiente podemos hacer lo menos traumática posible estas contrucciones. Es difícil, lo sé, pero a lo que voy es que esto se hará una sola vez y que en cincuenta o cien años más esos espejos de agua estarán ahí y no habrán dañado otros sectores. En cambio con el uso de la leña, cada día le hacemos más daño al bosque. Existen planes de manejo en estos, pero creo que todos miramos para el lado cuando vemos que la leña que traen los camiones vienen hasta con las hojitas de los árboles. No es leña muerta, al menos no son árboles que mueren de viejos, sino que son árboles que se talan en primavera para ser vendidos a principios de otoño. Aparte de contaminar con las especies húmedas el daño es irreversible. Ya les dije, un árbol por familia al mes ( cuatro o cinco metros cúbicos de leña), 25.000 árboles mensuales. Si una hectárea mantiene un promedio de 600 a 700 árboles es fácil sacar la cuenta ¿verdad?. El tema me preocupa y es por eso que lo comparto.

Un tema candente

Hay temas que son álgidos. Unos de ellos es la falta de energía eléctrica que sufre nuestro país, falta que se quiere suplir en parte con la instalación de centrales hidroeléctricas en Aisén. Se piensa en construir cuatro mega centrales en el sur de Aisén, dos en el río Baker y dos en el río Pascua. Los ambientalistas luchan denodadamente para que esto no se lleve a efecto, otros esperan con ansias que el trabajo de la construcción comience pronto para crear fuentes de trabajos y otros estamos en la duda. ¿Será beneficioso para Aisén? ¿Realmente será un verdadero aporte al país? Aisén era una de las regiones menos contaminada del planeta, digo que era , porque hace rato que la contaminación comenzó. Primero fueron las pesqueras, luego el aumento de la población y por ende de los vehículos que circulan en las ciudades, luego las mineras y por último y lo más importante para mí ,es la quema diaria del bosque. Durante muchos años se condenó a los pioneros por los grandes incendios forestales ocurridos en Aisén, pero como les dije antes, en otra entrada, la única herramienta que el Estado les entregó a los pobladores fue un fósforo para rozar sus campos como único medio para obtenerlos. La condena ha sido mucha, sin embargo, nosotros, los actuales habitantes de Aisén quemamos el bosque día a día en nuestras cocinas y estufas de combustión lenta. Son miles de árboles al año. Yo calculo que en la región viven unas veinticinco mil a treinta mil familias y también calculo que cada una quema un árbol al mes, son 25.000 árboles que tranquilamente sin remordimientos de conciencia estamos quemando. Y aquí no se escapa nadie, ni los ambientalistas que viven en la región, ni los empleados públicos, ni las escuelas, ni los hospitales, ni los regimientos, ni nadie. Todos quemamos leña. El bosque que antes teníamos tan cercano ahora cada día está más lejos y nadie hace nada. Entonces si la solución pasa por inundar 10.000 o 20.000 hectáreas de una vez y para siempre, creo que es mejor que quemar 300.000 árboles al año, y estoy hablando de madera nativa, de coigue, lenga, ñire,laura, molle etc. Hace muchos años , una entrevistada, colona de Chile Chico, me contó que ellos construyeron sus casas con unos árboles muy altos que daban una flor amarilla y eran muy abundantes en Bahía Jara, que esos árboles les servían además para combustión. Hoy no hay ninguno y no sabemos que árboles eran. ¿Serían arrayanes? ¿Esperaremos a quemar todo el bosque para buscar una solución? ¿Esperaremos que los hijos de mis nietos se pregunten qué árboles quemábamos nosotros? Este es un tema álgido, pero hay que tratarlo y contarlo. Se los dejo planteado.

miércoles, 6 de junio de 2007

Un regalo especial


El acelerador sigue a fondo pero escribiendo mi nuevo libro por lo que he tenido abandonado el blog, eso sin contarles que la conección ha estado muy mala. Espero alguna vez ver instalada en mi pueblo la banda ancha. Hoy quiero regalarles color y humor. Una vaquita en las cercanías de Fachinal que no pudo sustraerse al encanto del Lago. Yo la encuentro preciosa ¿y ustedes?

lunes, 4 de junio de 2007

Y siguen los recuerdos

Para finalizar mis recuerdos, una foto en que está mi madre, mi hermano Boris, yo y mi querido tío Ewaldo. Fue tomada en la playa de mi casa y yo tenía cinco años. Es una de las pocas fotos de mi infancia que poseo ya que perdí todos mis recuerdos en un incendio de la casa familiar.

Foto de estudio

Esta foto fue tomada en los años 20 en Buenos Aires. Mi padre es el del centro

De paseo


Esta foto fue tomada en un paseo a Perito Moreno desde Chile Chico en los años 40

Bajo la nieve

En el Baker, mi padre y sus camiones cubiertos de nieve

Cruzando el puente


En el puente Baguales Bajando pa'Puerto Aisén

Un pinchazo en la ruta


Aquí cambiando un neumatico en la ruta a Comodoro Rivadavia

Cruzando el Río


Cruzando el Río Jeinimene

De aviador a camionero


Mi padre como les conté se vino de Buenos Aires con un camión y se convirtió en un transportista patagonico. Aquí algunas imágenes de sus camiones y sus percances.

Volar y volar

Y en pleno vuelo
Preparando el avión




Aquí van algunas fotografías de sus vuelos y aviones
. Este un aeroplano

Volando


Después de Buenos Aires se vino a Patagonia. En 1929 ingresa al AeroClub de Comodoro Rivadavia. Fue un gran amigo de la ese gran aviador argentino llamado Próspero Palazzo y su familia, de tal manera que mi hermano, primer hijo, fue apadrinado por el hijo de Palazzo. Aquí siguen las fotos y un testimonio de horas de vuelo casi diez años después de ingresar al aeroclub.

y siguen...


Después del Chaco se fue a Buenos Aires en donde compró un taxi. En la fotografía posando para la posteridad con un pasajero

Compartiendo recuerdo


Por regla general desde que me inicié como investigadora de la historia de Aisén,no hablo de mi familia porque no sería objetiva ya que lo haría desde el corazón y no de la razón. Sin duda alguna mi abuelo materno y mi padre son pioneros de Aisén pero espero que algún día otros hablen de sus obras. Sin embargo, ya que comente en una nota sobre mi padre, quiero compartir con ustedes algunas imágenes de su vida. Aquí va una en el Chaco donde trabajó de tractorista en una plantación. Esto fue en los años veinte.