
Como hija de Aisén y originaria de la zona del lago General Carrera (Chelenco) quiero ir contándoles un poco de nuestra historia y espero que sea del agrado de quienes visitan este blog
jueves, 12 de julio de 2007
Historia de mi tierra

miércoles, 11 de julio de 2007
Que no se la lleven pela'
sábado, 7 de julio de 2007
Hoy recibí la noticia de la muerte de Benito Naín Colín ,y quiero compartir con ustedes, un poco de mi tristeza. Don Benito era un personaje popular, uno de esos hombres letrados que se pierden en los caminos que le pone el Dios Baco. En su juventud se fue a Argentina, y allá aprendió contabilidad “o teneduría de libros” como él decía. Luego volvió a Chile Chico y comenzó a trabajar llevando la contabilidad de algunos comerciantes y después fue nombrado Secretario Municipal. Era un hombre culto, un hombre con el cual se podía conversar de todos los temas, pero siempre fue un bohemio. Amigo de Luís Hernández Parker y de Igor Entrala mantuvo por muchos años correspondencia con ellos. Fue además corresponsal de revistas como Zig Zag y Vea. Luego de algunos años lo sacaron de la Municipalidad y Benito se convirtió en uno de esos personajes típicos de un pueblo. Lo conocí desde mi infancia y le tenía mucho aprecio y sentía que él también me apreciaba. Compartimos muchas jornadas culturales. En algunas de ellas llegó en fuerte estado etílico pero jamás faltó el respeto a nadie. Cuando comenzamos a publicar la Revista Ecos del Viento, don Benito fue un entusiasta colaborador y siempre tuvo una página para sus historias y anécdotas. Me traía sus trabajos y solíamos conversar de muchos temas. Fue uno de los entrevistados para la Revista. Entusiasta lector de mis libros le regalé siempre un ejemplar de cada uno de ellos. Los que cuidaba celosamente.
Hace poco tiempo atrás falleció Terry, la más antigua meretriz de mi pueblo y gran amiga de don Benito. El se encontraba hospitalizado y le escribió unas palabras de despedida que me pidió las leyera en el cementerio, ya que se sentía profundamente triste de no poder asistir al funeral. Lo hice con agrado por él y por Terry, ya que a ambos los conocí desde mis primeros años
Don Benito era un hombre pobre y un hombre humilde, pero tenía la riqueza de la simpatía, de la educación, de las buenas maneras. A pesar de su alcoholismo, siempre andaba bien presentado, era parsimonioso y ceremonioso y era querido por todo el pueblo. Hace un rato estuve en su velatorio y mañana lo despediré en el cementerio. Con la muerte de don Benito se acaban esos personajes populares que conocí en mi niñez y en mi juventud. Le tenía simpatía a Benito y créanme que tengo pena por su partida. De alguna manera los adioses anuncian el término de etapas de la vida. Quise compartir con ustedes este momento porque Benito Naín Colín fue un personaje en Chile Chico y esta es mi manera de rendirle un tributo a su memoria.
miércoles, 4 de julio de 2007
Desarrollo compatible con la naturaleza
¿Parlamento medioambiental de la Patagonia?
martes, 3 de julio de 2007
Mis cinco Blog favoritos
Carretera Austral

El fragmento de la entrevista a Idania Yañez me dio que pensar. Si, me puse a pensar que la Carretera Austral, esta gran obra de ingeniería, que es casi un sueño para los aiseninos, también nos trajo muchas complicaciones. La carretera nos permitió salir del aislamiento, pero a su vez significó un gran cambio en nuestras vidas, cambios culturales y sociales de importancia. He dicho otras veces que los aiseninos somos fundamentalistas, somos demasiado apegados a nuestra tierra. Nosotros siempre vivimos en relación con el medio. Antiguamente la gente se preparaba para cada ocasión: la primavera para las siembras, para trasladar los animales a campos altos,( veranadas) luego en el verano venía la cosecha de los productos que se guardaban para el invierno, después en el otoño se trasladaban los animales a los campos bajos (invernadas) se trozaba la leña y se esperaba el invierno, la época del sosiego en que las mujeres hilaban y tejían y los hombres trabajaban haciendo riendas, bozales y todo aquello que lo ayudara a matar productivamente esos meses de inactividad. Si bien es cierto la gente tenía viviendas muy rústicas, no se podría decir que eran pobres, no, no lo eran, en realidad en Aisén no existía la pobreza, existía la precariedad material pero abundancia de comida, de forraje y de todo lo necesario para subsistir. En el verano los hombres emprendían viaje a las ciudades ya sea en Argentina o Coyhaique o Puerto Aisén y se abastecían de todo aquello que no se pudiera producir, como el azúcar, la harina, la yerba, el café y el tabaco, el resto se obtenía en el campo. Al llegar la carretera la gente perdió fuerza, parece que la iniciativa se les fue quedando atrás con cada golpe de dinamita y a medida que la carretera avanzó comenzó a llegar la pobreza y las diferencias sociales. Hoy el que no tiene plata no puede consumir. Todo esto nos hace tener un sentimiento de pérdida, pérdida de nuestra identidad, de nuestra cultura. No es culpa de la gente que llegó o está llegando, tal vez nosotros mismos nos encandilamos con esta obra, que de pronto nos hizo querer salir más de lo necesario, comprar más de lo necesario y adquirir costumbres que no eran nuestras. Atrás quedaron las grandes siembras, la fabricación de queso y mantequilla casera, la confección de frazadas de lana, el faenamiento de cerdos para el invierno etc. Hoy es cosa de darse una vuelta por los supermecados y comprar ¡Para que trabajar!. La carretera austral nos ha cobrado un gran precio. Sin embargo a pesar de eso también nos ha traído grandes beneficios pero seguimos en la contradicción. No recuerdo que alguien nos preguntara si queríamos estos caminos, a lo más, le avisaban a los pobladores que le expropiarían una franja de tierra y así se construyó esta gran obra, por la que ahora pasan raudos cientos de turistas que quieren conoceresta parte de la Patagonia y también viajan raudos aquellos ECOINVERSIONISTAS que la quieren PROTEGER. Pero ¿saben?.Nosotros protegimos muy bien nuestra tierra, y ustedes que nos visitan son testigo de ello. Es ahora cuando se contamina, cuando se tiran los plásticos y pañales en el camino, cuando se hace fuego en cualquier parte sin ninguna precaución, solo baste recordar el incendio provocado por un turista en Torres del Paine, y yo me pregunto ¿Para que queremos Ecoinversionistas en la Patagonia?. Necesitamos desarrollo y lo podemos conseguir en armonía con el medio ambiente. La carretera austral es un ejemplo de ello. Para construirla no se derribó ni un arbol más de los que fueron necesarios para hacer una franja de camino segura, no se desviaron ríos ni se drenaron lagos o lagunas y hoy Aisén no puede dejar de reconocer que esta ruta le cambió la vida. Por eso insisto en que las obras de desarrollo se pueden hacer en armonía con el medio ambiente y estoy convencida de ello.
lunes, 2 de julio de 2007
Una mujer llamada Idania
El trabajo de la mujer colonizadora fue lejos, mucho más pesado que el del hombre. La mujer trabajaba y trabaja los 365 días del año y largas jornadas, en tanto el hombre tiene un trabajo específico en cuidar sus animales, rodearlos, revisar cercos pero después vuelve a su casa, descansa, en cambio la mujer siempre tuvo mucho trabajo entre la casa, el marido, los hijos, las huertas, las quintas, la ordeña, en fin demasiado dura y muchas veces con un marido golpeador. Da pena ver a esas pobres viejitas con sus manos deformes y llenas de enfermedades. El papel de la mujer en Aysen fue trabajar, trabajar y trabajar y servir, servir al marido y a los hijos.
A mi me gustaría una política de apoyo real y efectivo al campesinado, hacerles entender que la tierra es valiosa y si hoy vale un peso, en diez años más valdrá cien veces más
Si yo tuviera poder, haría un programa especial de arraigo de los jóvenes con la tierra. Combinar turismo con agricultura y ganadería. Enseñar a los jóvenes, hombres y mujeres a sacar provecho de todo su campo, explotar la madera, la pesca en sus ríos y lagunas, el trabajo típico del campesino como una muestra para los turistas. Yo creo que aún estamos a tiempo de evitar que la juventud se ausente de los campos.
Sobre la industrialización de Aysen, debo decir que me preocupa. No estoy muy bien informada, pero yo creo que si se instalan hidroeléctricas en el Baker y se inundan lugares que no están siendo ocupados y eso va a significar un desarrollo para la región, me parece bien, pero no acepto que otros se vengan a enriquecer a costa de quitarles a pobladores aiseninos su identidad, su forma de vida. La industrialización debe pasar necesariamente por el beneficio directo a los pobladores..
A mi me gustaría tener mi propia consultora, mi propio centro de apoyo al desarrollo rural y trabajar con gente que piense como yo, ganar lo necesario para vivir con dignidad, pero trabajar ahora con un título habilitante para ello, por eso estoy haciendo este magíster en desarrollo rural, porque me interesa poder ayudar a nuestra gente, ayudarlos de verdad. Soy una convencida que si nosotros, los descendientes de colonos, profesionales jóvenes, tomáramos en nuestras manos el destino de la región sería bien diferente. No estoy en desacuerdo con la llegada de gente de afuera, pero quiero que esa gente llegue en igualdad de condiciones con los hijos de esta tierra. Cuando se funda la Provincia de Aysen, se trajeron funcionarios de afuera porque acá no había. Está bien, pero eso se mantiene hasta hoy y se ha formado como una dinastía. El tío trae al sobrino, este trae al amigo, el amigo al cuñado etc. y nosotros no tenemos posibilidades. Por eso yo me preparo, haciendo un magíster, haciendo diplomados, para que mi currículo pese y que en igualdad de condiciones compita con cualquier chileno, porque Aysen es Chile, pero lamentablemente el servicio público, que es donde tu tienes posibilidades, porque la empresa privada en nuestra región es poca, se copa sin que te enteres que hay cargos disponibles.. Eso sí que yo soy una convencida que si yo no puedo trabajar con el Estado, lo haré en forma particular, sacaré adelante mi proyecto y quebraré la mano en este cuento, generando un mayor movimiento con la gente, que ésta sienta que tiene derechos y que hay liderazgos nuestros .
Yo creo en el sentido de pertinencia y un aisenino le dará el ingrediente de la pertinencia cultural a cualquier programa que viene preestablecido desde el nivel central. Yo he sido funcionaria pública y sé que no hay programas cuadrados que no puedas cambiar. Si no se cambian es por flojera. Yo soy una convencida que en todos los programas hay flexiHay varias cosas que yo encuentro que como región estamos muy avanzadas. Me encanta la planificación de la inversión, el plan de ordenamiento territorial. Me gusta la idea de cautelar las zonas de interés turístico, las zonas de pesca, que las zonas de naturaleza virgen se mantengan. Pero mi gran preocupación es que nuestros campesinos, nuestras mujeres, se queden descolgados de este proceso. Hoy se busca la rentabilidad, la sustentabilidad y lamentablemente el campesinado es viejo. Son personas que tuvieron una forma de vida diferente, que tenían un montón de animales, que no buscaron la rentabilidad, la trazabilidad bovina y todas esas cosas. Hoy la economía es exigente y Dy muy interrelacionada y compleja, pero lamentablemente, como dije, el campesino es viejo y es difícil que tu puedas llegar a hacerles entender de los manejos económicos y de gestión. Ahora se busca eso y me preocupa, buscamos el éxito en números y nos olvidamos del ser humano. Antes, una viejita criaba sus pollos, tenía gallinas para las cazuelas, huevos para el consumo, pero de pronto le dijeron que tenía que vender los huevos, tener gallinas ponedoras. Hay muchas bilidad. Para mi gusto los programas de intervención social no se trabajan desde el conocimiento de la gente, de su cultura. Me provoca risa escuchar una citación a una reunión a las cinco de la tarde en un lugar alejado en el campo en donde la gente debe llegar a caballo. Nadie va a asistir, porque no alcanzan a volver a sus casas antes del anochecer. A mi me gustaría evaluar el sinnúmeros de intervenciones sociales que hay en la región, me gustaría saber los resultados. La pertinencia cultural no es otra cosa que el respeto de las costumbres de la gente y de su modo de ser".
domingo, 1 de julio de 2007
Una decisión sin sentido
Nací en Chile Chico y por lo tanto soy chilichiquense (y a mucho orgullo). Somos muchos, pero de pronto vamos a dejar de ser muchos en la medida de que nuestras vidas se apaguen y de pronto, según la última decisión del Ministerio de Salud, no habrán más chilichiquenses como yo. Si , como lo leen. Sucede que el hospital de mi pueblo está cada día más desmantelado, ya no se opera una cesárea, una apendicitis, ni nada, todo se deriva a Coyhaique. Estas derivaciones tienen sus costos y sus peligros. Sucede que desde acá podemos salir vía lago, dos hora y cuarto en barcaza y una hora y media a dos horas por tierra para llegar a Coyhaique. La otra alternativa es salir por la carretera austral, pasar el paso de Las Llaves, Mallín Grande, Puerto Guadal, pasar por Río Tranquilo, Murta, Cerro Castillo y llegar a Coyhaique en ocho o nueve horas. La tercera opción es salir por Argentina, cinco horas de viaje ya sea cruzando por Paso Pallavicini o cruzando por Lago Blanco y la cuarta alternativa, la más corta y la más cara es el avión. Treinta minutos de vuelo y ya estamos en Coyhaique. Pero sucede que vivimos en Patagonia, que el tiempo nos juega muy malas pasadas, sobre todo el viento y ninguna de las cuatro alternativas es 100% fácil de realizar. Con todos estos antecedentes, al Ministerio de Salud se le ocurrió la brillante idea de que todos los partos deberán ser atendidos en Coyhaique y eso que tenemos tres médicos y una matrona. Así que si no nos unimos como comunidad para defender el derecho que tenemos de tener hijos de Chile Chico, en algunos años más Chile Chico no tendrá ningún habitante originario de su tierra. ¡Esto es digno de Ripley!. ¿Serán éstas las medidas de modernización en salud de que tanto se habla?. Comparto con ustedes mi inquietud
viernes, 29 de junio de 2007
Una Mujer llamada Victoria
Dentro de mi carrera profesional me toco trabajar con muchas compañías extranjeras y la primera de ellas fue Freeport y esta empresa tenía un plan de reconocimiento de todo Chile y nuestro trabajo consistía en ir a los lugares que no habían sido explorados por otros profesionales. Después de trabajar en el desierto de Atacama durante seis años buscando oro y plata me tocó venir a esta región. Nosotros éramos chilenos y esta región era totalmente desconocida, eso era peor para los geólogos extranjeros. Era todo desconocido. Solo teníamos fotos satelitales Esto para nuestro equipo era Ice End y nuestro primer viaje fue por los fiordos en un yate, explorando ciertas islas, recuerdo que llegamos a Puyuhuapi, Cisnes, pero cuando salimos de Puerto Montt nosotros veníamos a los hielos y todos traíamos ropa como para ir a la Antártica y resulta que cada día era mas caluroso.. Nos tocó un sol espectacular, nunca nos topamos con un glaciar, era todo verde y maravilloso. Esa fue mi primera sorpresa y encontré la región maravillosa y además me toco entender que la Cordillera de Los Andes se desvía al oeste y en el fondo tú vas por las altas cumbres hacia el norte que en el fondo era el mar. Lo otro que nos llamaba la atención fue la gente, lo amable y cariñosa que era. Todo era mágico, tuvimos la experiencia de llegar a la zona de la Isla Toto, en 1983, en la noche estábamos en nuestro yate en Puerto Aguirre y vimos que venía un barco iluminado y con mucha música. Salimos a cubierta a ver de que se trataba y nos dimos cuenta que ese barco venía lleno de mujeres y las mujeres salían por las ventanas, casi desnudas y en el fondo era un prostíbulo flotante. En el muelle había muchos hombres esperando y algunos de ellos se tiraban a nado para llegar primero al barco. Después se hizo una película, La fiebre del loco, pero eso no era ficción, eso era una realidad.
Luego de hacer este viaje nos tocó una segunda exploración pero en helicóptero y así llegamos a Chile Chico, nombre que por cierto nos llamaba la atención. Comenzamos nuestro trabajo en las altas cumbres y finalmente salió la primera anomalía de oro y allí comenzó un trabajo de exploración que duró dos años. .
A mi me apasiona la minería, hoy trabajo como consultora de minería y me dedico al turismo. En el invierno trabajo en estos proyectos mineros y en el verano trabajo el turismo. Yo me enamoré de esta zona que es tan libre, me encanta la gente de Aysen, me encanta eso que tienen los habitantes de Aysen, los nacidos aquí, que tienen todo su sentir en el entorno natural, no tienen educación formal, no la necesitan, tienen la educación de la naturaleza, ellos saben cuando va a llover, cuando van a germinar las flores, de que lado viene el viento, eso no lo aprendes en ninguna universidad. La gente de Aysen tiene esa cosa maravillosa de ser parte de la naturaleza. Yo veo a Aysen como un tesoro muy escondido que está esperando que lo descubran. Sé que son varios los caminos, acá hay muchos recursos naturales. Los jóvenes necesitan oportunidades. Ahora hay mucha gente de afuera que ha comprado grandes terrenos y me gustaría ver que estos nuevos empresario le dieran la oportunidad a los jóvenes que estudiaron agronomía, ingeniería forestal, medicina veterinaria y que ellos pudieran hacer investigaciones. Es bueno el desarrollo, pero es bueno que a los habitantes de Aysen les toque esa parte del beneficio del desarrollo. Aquí en mi lodge yo ocupo preferentemente productos naturales, no pregunto mucho el precio, me interesa tener para mis huéspedes productos sanos, con aguas limpias. Acá tenemos un suelo muy rico, Hay muchos extranjeros que no pueden creer, como un bulbo de tulipán engorda el doble que en Holanda.. Cuando una va a los campos queda maravillada por la cantidad de flores maravillosas. Yo tengo este hotel, que por supuesto no es cinco estrellas, es rústico, pero esta rodeado de naturaleza y mis huéspedes quedan maravillados. Acá yo ofrezco calidad y calidez, no ofrezco muchos lujos, esto es más hogareño y ya debo rechazar reservas. Yo me quedé acá y mi proyecto de vida es irme a vivir de aquí a cinco años, a la costa del lago General Carrera o a Cochrane. Me encantan esos lugares. Chile Chico me gusta, pero el viento agrede, creo que a lo mejor elijo Cochrane para vivir. Yo creo que si me fuera a vivir a Cochrane o a la costa del lago dejaría esto en manos de la gente que trabaja conmigo y yo me dedicaría a tener un pequeño hotel allá y allí dejaría la minería. Hoy hay muchas mujeres solas haciendo emprendimientos y eso es positivo. Hemos demostrado que podemos salir adelante. Curiosamente hay muchas mujeres solas en el tema del turismo y todas muy exitosas y yo creo que es por la tenacidad que tenemos las mujeres. Yo admiro profundamente a la mujer de Aysen y me encanta oir sus historias, ver como son capaces de autoabastecerse, de salir de los problemas. Las mujeres de acá no dependen de otros para subsistir, ellas son capaces de salir adelante.
Siempre pienso que Aysen es una tierra de promisión, acá hay mucha agua y el agua es vida. Yo estoy de acuerdo con las hidroeléctricas siempre que eso sea beneficioso para nosotros. Se que habrá un desarrollo enorme en infraestructura, pero el hombre debe ser capaz de hacer cosas amigables con el entorno. No me gustaría ver tierras cultivables inundadas, pero creo que es importante tener grandes empresas.. En definitiva me quedé en Aysen y me siento parte de Aysen y realmente ya no está en mis planes irme de acá".
Y la Divina Gabriela Dijo:
“Yo me goce y me padecí las praderas patagónicas, en el sosiego mortal de la nieve y en la tragedia inútil de los vientos, y las tengo por una Patria doble y contradictoria de dulzura y desolación"
Hago mías sus palabras
jueves, 28 de junio de 2007
Un poco de rabia
Recado para un gringo
mi caballo muy cansado, yo, con el cuerpo dolido,
recordando aquellos años de tropero en los caminos.
Me baje de mi montura
y le di descanso a mi bestia.
Como hacía algunos años que no andaba en esos lares
me encontré todo alambrado y mucho letreros PARE.
Me llamó mucha atención la profusión de letreros,
unos pocos del gobierno y otros tantos muy ladinos.
Propiedad privada dicen, no pasar decían otros
Y me parecieron mezquinos.
y me pregunté desde cuando
El Baker tenía dueños.
Quise armarme de un fogón y cebarme algunos mates,
ahí mismo llegó un peón con cara de mal talante.
Me dijo medio altanero, ¡usted debe retirarse!.
¡Oiga amigo cálmese , le dije con voz pausada,
¿Desde cuando que este río, le pertenece a alguien?.
Mire don, me dijo el hombre, yo solo cumplo las órdenes.
Un gringo compro estos campos y no deja pasar a naiden.
Ahí mismo me enfurecí y quise yo encapricharme.
¿Que se cree el hombre ese, pa’ hacerse dueño del Baker?
Recordé cuando llegaron, los gringos hace algunos años.
Muchos llegaron mansitos, como corderitos nuevos.
Conquistando la confianza de los hombres pioneros
a quien contaba sus sueños,
tener su propio terreno, arrancarse de la ciudad
y vivir tranquilo y sereno.
Cuando el joven poblador le contaba de sus pagos,
El gringo estaba pensando,
a este, con pocos pesos, le quito todo su campo.
Y así llegaron los gringos, buscando ser dueños de algo
Y cuando lo consiguieron, levantaron alambrados,
Le pusieron los candados y al diablo con adelantos.
Hoy en mi tierra querida
Los parajes son ajenos,
ya no se puede sestear bajo un coigue o de un maitén,
y los letreros insultan a los hijos de mi AYSÉN.
Hasta hace muy pocos años, aquellos viejos pioneros,
no ponían ni un letrero y uno se sentía dueño,
aunque fuera por un rato, de algún paraje de ensueño.
Por eso yo canto ahora con un dolor en el pecho
Mi tierra, mi propia tierra, pertenece a un extranjero,
Ese que nunca supo, de sacrificios ni anhelos,
ese que llegó en avión, cuando todo estaba hecho.
¡A usted no le pertenecen, ni los ladridos del perro!.
Aquí la tierra fue conquistada, por hombres de pelo en pecho
Y no queremos un futre, que venga a poner letreros
El Baker es de nosotros, los hijos de pioneros
Y para poder dominarlo, se requiere ser chileno.
Usted que llegó hace poco, que no sabe que es sudar,
usted no tiene derecho ni siquiera a protestar
cuando un hijo de esta tierra,
criado en la soledad
le diga un dia cualquiera
¡usted no debe pasar!
Viajando a Cochrane el 7 de Septiembre de 2006.
miércoles, 27 de junio de 2007
Nerudianas desconocidas
NERUDIANAS DESCONOCIDAS.
Generalmente Neruda, jamás adelantaba el nombre del libro que estaba preparando o escribiendo. Lo consideraba de mal agüero. ¿Superstición de poeta?. Sin embargo en su juventud anunció dos que no se concretaron: Helios y Caja de Naipes.
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¿Sabía Usted que de los 20 poemas, su preferido era el número trece? “He ido marcando con cruces de fuego el atlas blanco de tu cuerpo…”
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Creo, que son muy pocos, los que conocen que el título original de Residencia en la Tierra, era “Colección Nocturna”; que después utilizó para uno de sus poemas.
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En su campaña presidencial 1969, cuando fue proclamado en Antofagasta, cuenta Andrés Sabella, que un escolar de cortos años, ante la aglomeración de gente que en la plaza rodeaba al Poeta, preguntó ¿Quién es Pablo Neruda?. Alguien le explicó: Es el Poeta más grande de Chile. Y el niño le respondió: No, no es verdad, el Poeta más grande de Chile es Gabriela Mistral. Cuando Neruda supo esta anécdota la celebró a carcajadas y dijo: “Cuando estemos en el Valle de Josafat se lo contaré a la vieja para que se ría”.
martes, 26 de junio de 2007
La Isla de los Muertos
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Mientras los botes cargados con hombres y bultos, se arrimaban a la embarcación, las gaviotas con sus graznidos parecían despedirlos. Ninguno conocía el punto de destino, solo sabían que irían al sur de la Península de Taitao y según les habían dicho, era un hermoso lugar.. El barco levó las anclas y con su característico pitazo partió dejando atrás a los seres amados. Se embarcaron doscientos hombres, la gran mayoría de ellos, jóvenes, casados y padres de familia. Se sentían elegidos porque fueron muchos los que se inscribieron con el funcionario de la compañía para este trabajo. Comenzó el viaje con buenos augurios. El mar estaba calmo y casi todos se encontraban en la cubierta, conversaban, alguno cantaba y otros en silencio contemplaban el paisaje de verde y azul. Esa primera noche en el barco fue de calma y todo marchaba bien. Sin embargo el cruce del Corcovado y luego en el Golfo de Penas la situación cambió drásticamente. Hacinados en las bodegas, mareados algunos y con mucho cansancio, solo esperaban capear el temporal y llegar a su destino.
Pero todo pasó y el barco penetró en el Canal Baker y luego de algunas horas de calmada navegación llegaron al fin a Bajo Pisagua. En ese lugar los esperaba una pequeña rancha en la que debieron permanecer los primeros días en tanto aserraban la madera para construir una barraca. El lugar era una pequeña planicie al pie del cerro Las Heras. Después de esa planicie la selva se hacía impenetrable y por delante el mar golpeaba fuertemente y el imponente río Baker rugía en su desembocadura. Trabajaron febrilmente, el ruido del hacha se confundía con las voces de aquellos esforzados chilotes y con las aves que en abundancia habitaban en el lugar. Chucaos y otras aves animaban cada mañana. Pronto la casa estuvo terminada y se comenzó el aserreo de durmientes de ciprés, la construcción de un muelle y la habilitación de un camino que los conectaría con el Valle Colonia. Los días se hacían cortos y todos estaban alegres. Por jefes momentáneos tenían a Florencio Tornero y dos jóvenes ingleses.
Pasó el tiempo y llegó la época en que debían retornar. Una mañana de mayo aparece William Norris, un inglés que era el capataz de las faenas y que había ido al norte de Argentina a buscar una gran tropa de animales. Norris al llegar se espanta de ver a todos esos hombres ahí. El había ordenado que ellos partieran a fines de abril y ya era fines de mayo. Preguntó las causas de la no partida; simplemente Tornero, quién era el encargado de contratar un barco en Punta Arenas no había querido salir en su búaqueda. Norris revisó los alimentos y comenzó a racionarlos. Podía suceder que el barco no llegara muy pronto y era necesario asegurar el alimento para todos. Pasaban los días, Tornero , obligado por Norris ,había partido a buscar un barco y nada sabían de él. Cada mañana era una esperanza de ver aparecer el humo del vapor que vendría a buscarlos y cada atardecer era la desesperanza de que el vapor no llegaba. La lluvia incesante parecía una cortina puesta por la mano del destino para no ver el horizonte. De pronto los hombres comenzaron a sentirse enfermos, primero uno, luego otro. Comienzan a fallecer de a poco. Pasan y pasan los días y los meses, mayo, junio, agosto. Para esa fecha ya habían fallecido 70 hombres, 28 en un día. El dolor, la angustia, y la desesperanza eran grande. Los más fuertes construían improvisados ataúdes y acudían a enterrar a los muertos a una isla cercana en donde había espacio. Y cada entierro era también su propio entierro en la espesura de sus almas. ¿Seré yo el próximo? ¿Moriremos todos se preguntaban ellos? El barco no llegaba. Algunos querían tomar el bote y salir por su propia cuenta a buscar a la muerte. La alimentación se terminó, solo quedaba una bolsa de harina y algunos kilos de porotos. Los más osados, buscaban yerbas para alimentarse. Nadie se atrevía a salir a cazar o acudir en bote a La Colonia en donde había animales y abundante comida.Como el viaje en un bote a remo río arriba demoraba siete días,temían que si lo hacían, podía llegar el barco y quedar rezagados. El Baker rugía con más fuerzas, como burlándose de esos desamparados hombres. Ya no quedaban lágrimas ni oraciones. Dios no quería escucharlos. Eso era un infierno. El paraíso al que llegaron se había convertido en un infierno en donde la muerte rondaba cada día. Pasa septiembre y por fin una mañana de octubre aparece el vapor. Los hombres ni siquiera sintieron alegría, ya estaban resignados a morir en ese lugar. Se embarcan con las pocas fuerzas que les quedaban y parten a Dalcahue. En el viaje algunos compañeros fallecen, otros lo hacen después de arribar. El enganche de la muerte había terminado. El infierno había quedado atrás y de los doscientos hombres, solo un poco más de cien regresaron a sus hogares. A la llegada del barco, nuevamente una multitud se congregaba en la playa. Pero esta vez, las gaviotas graznaban anunciando la muerte, los gritos eran desgarradores, las mujeres lloraban y los hombres, cabizbajos, apesumbrados, bajaban en los botes hasta la playa. Abrazos apresurados, lagrimas en los ojos y el dolor, el dolor de tener que decirle a muchos que sus parientes no volverían nunca más.
lunes, 25 de junio de 2007
Tehuelche
Y el silencio acuna su murmullo.
Cuando el sol se esconde tras el cielo,
Y la luna se retrata sobre el lago,
Te imagino aonikenk, tehuelche, hermano,
Jinetes de los valles,
Esperando un mañana
Persiguiendo las manadas de guanacos
Con tu arco y tus flechas de obsidiana.
Te imagino también en tu reposo,
En el silencio inmenso de los cerros,
Pintando manos y guanacos misteriosos
Alumbrado tal vez por cien luceros.
Y cuando el viento allá entre los cerros suelta su mordaza
Yo siento las voces de los de tu raza
Que pasan diciendo:
Mas Itanko, Ias Nikeu, Guet i Keu Kenk.
Y entiendo tu idioma sin haberlo hablado,
Porque hablas de algo que los dos amamos,
Y dices muy quedo, con tu hablar pausado:
Adiós Tierra mía, Tierra querida, tierra de mis antepasados
sábado, 23 de junio de 2007
El ser aisenino

En el Seminario de Historia realizado por la I. Municipalidad de Coyhaique, los días 24 y 25 de Mayo del 2003, con ocasión de cumplirse el 19 de Mayo cien años de la Concesión fiscal que dio origen a la Sociedad Industrial del Aisen, tuvo lugar un rico e interesante debate sobre la identidad de los habitantes de Aisen. Por una parte, estabamos los nativos de ésta tierra y por otra, personas que han llegado a radicarse a la zona y que se sienten identificados con nuestra región y con la Patagonia toda.
Los aiseninos defendíamos nuestra posición diciendo que nosotros éramos distintos al resto de los habitantes del país y que no bastaba con aprender a tomar mate y a comer asado para sentirse o creerse aisenino o patagón. Los afuerinos, por llamarlos de alguna manera, nos recriminaban por no darles espacios para sentirse integrados y nos enrostraban, que nuestros padres o nuestros abuelos no habían nacido en éste territorio y que también vinieron desde afuera. Debo confesar que el tema me ha dado vuelta varias veces y que me he puesto en el lugar de los otros, mirando nuestra forma de ser, nuestra forma de acoger y de aceptar al que viene de otro lugar. Los aiseninos nos vanagloriamos de ser cálidos, acogedores, de tender la mano a todo el que la necesita, tremendamente hospitalarios, pero …¿es eso cierto?. ¿Somos realmente así o sólo es un mito?. A mi no me cabe ninguna duda que los antiguos pobladores de Aysen, nuestros padres o nuestros abuelos tuvieron todas esa cualidades, y que de alguna manera esa ha sido como la “marca de fábrica” de los aiseninos. Sin embargo, en la medida que se ha ido incorporando un nuevo contingente de habitantes en la región, nuestras costumbres han cambiado o han tenido que cambiar forzosamente. Ya no somos tan confiados como éramos antaño, ya no somos tan hospitalarios ni tan generosos, Hemos tenido experiencias amargas. Muchos pobladores de la región que confiaron en personas extrañas, se vieron involucrados en situaciones lamentables y algunos incluso, perdieron todos sus bienes por confiar en alguien a quien no conocían profundamente. Antiguamente, el poblador hacía todos sus negocios de palabra y la palabra empeñada valía más que la firma. Son muy pocos los casos de gente de nuestra zona que haya traicionado su promesa de palabra ante un negocio. Hoy por hoy, eso es imposible de hacer, primero por razones de globalización y porque ya todo debe hacerse ante notario para acreditar la legalidad de un negocio.
Pero sin embargo, los hijos de Aisen nos seguimos sintiendo distintos a los otros. No importa que exista la globalización, que ésta nos llegue a través de la televisión, los diarios, las revistas, los turistas, la Internet, etc. Nosotros sentimos que la tierra de Aisen es nuestra, que nos pertenece. Nos molesta el que muchos de los cargos públicos sean ocupados por gente de afuera. Es cierto que antiguamente por el escaso número de gente preparada, eso era necesario, pero hoy contamos en nuestra región con decenas de jóvenes profesionales que están capacitados para esos cargos. Nos apena ver que las tierras que antes eran de todos, porque pertenecían a un aisenino, y este no tenía problemas si uno quería acampar a orillas de un río en su campo, hoy sean de propiedad de un “gringo” y nosotros no podamos usufructuar como lo habíamos hecho desde siempre de ese lugar. Nos molesta que venga gente del norte y se baje del avión y comience a criticar nuestras costumbres, nuestro modo de vida, nuestra pasividad que ellos califican de flojera. Nos molesta que personas que no conocen nuestra idiosincrasia, que no saben como se pobló esta tierra, que no imaginan el tremendo sacrificio que hicieron nuestros padres y nuestros abuelos e incluso nosotros mismos, den cátedra hablando de Aysen. Si, tienen razón los afuerinos, los aiseninos somos fundamentalistas. Estamos enraizados en nuestra tierra y no queremos que se pierdan las historias de quienes la poblaron. No queremos que queden en olvido las costumbres de sus pobladores. No queremos que se nos mire por sobre el hombro y que por el sólo hecho de venir de una ciudad, el visitante menosprecie al poblador, se ría de su lenguaje, de su vestimenta, de su forma de vida.. Aquí por muchos años no existieron medios para educarse, aquí, por años la medicina no estuvo al alcance del poblador y por años vivimos en el más completo aislamiento. Es a partir de la apertura de la carretera austral que nuestra región comienza a ser conocida y es solo a partir de ese camino, que los afuerinos despertaron su apetito para venir a comprar tierras y a buscar empleos en la zona y radicarse en ella. Los años duros ya pasaron, y esos años fueron vividos con estoicismo y valentía por nuestros padres y abuelos y a ellos, sólo a ellos, Aisen le debe su desarrollo, porque sin ellos, sin su sacrificio, sin su obstinada presencia luchando contra el medio, aún faltaría mucho para que nuestra región sea lo que es hoy. Creo sinceramente que para hacerse aisenino, para sentirse patagón, es necesario desarmar la maleta y no volver la vista atrás. No seguir mirando para el norte. Así lo hicieron los viejos pobladores. Aquí construyeron una vida nueva, adquirieron una forma distinta de ver la vida, y eso constituye nuestra herencia y nos patenta como aiseninos de verdad. Pero, no obstante nuestro fundamentalismo, nuestra intolerancia ante ciertas personas que sentimos “intrusas”, damos la bienvenida a quienes vienen con humildad a aportar con su trabajo, con su esfuerzo, al desarrollo de la región y están dispuestos a tomar lo mejor de nuestras costumbres y a identificarse con Aisen.
viernes, 22 de junio de 2007
¿Y si desaparece el Chelenco?
jueves, 21 de junio de 2007
Reclamos de un Poblador
En la época que les comento, un intendente, en un encendido discurso público, dijo que los aiseninos nos habíamos farreado la región, y eso me dolió, es cierto, me dolió profundamente porque conozco la historia de la colonización de Aisén, la historia del abandono del Estado a esta zona, y no puedo aceptar que después que los colonos hicieron prácticamente todo sin pasarle la factura al estado, alguien se refiera así de la gente de mi tierra. Entonces surgió este poema “o sentimiento” que titulé “Reclamos de un poblador” y que creo, aún tiene vigencia en sus palabras . Como dice Sureando, el publicar un blog es mostrar un poco el alma y aquí comparto con ustedes este mi “sentimiento”
hasta las tierras de Aisén,
yo no sé por qué has venido
si nos miras con desdén.
Tampoco puedo explicarme
¡Tanta ayuda que te dan!
en tanto yo he de aplicarme
para conseguir mi pan.
Como nací en Aisén
y tengo buena memoria,
quiero contarte la historia
de aquellos hombres de antaño,
que llegaron ¡hace años!
buscando su porvenir.
Llegaron solos, mi amigo,
y tuvieron que luchar,
contra la naturaleza
y alguno que otro Caifáz.
Sus mujeres junto a ellos
recorrieron los caminos,
dejando aquí su destino
en esta tierra sin par.
Construyeron su ranchito,
tal vez, bajo un gran maitén,
y allí nacieron sus hijos
que hoy son los hombres de Aisén
Y llegas tú en un avión…
¡y te quejas del camino!
y te reciben con pompa
en este suelo aisenino,
como si fueras un héroe
por decidirte a venir,
cuando otros,…antes que tú,
labraron tu porvenir.
Llegas como te digo
a casa y mesa servida,
y nos revuelves la herida
que alguien, nos infringió,
cuando en un discurso público
de farreros nos trató,
Sin saber que ¡en esta tierra!
¡la farra nunca existió!,
porque el trabajo fue duro
para el hombre poblador.
Por eso quiero pedirte
¡como un favor especial!
¡No te nomines colono,
que ese nombre no te va!
Colonos,
Colonos fueron los otros,
los que quedaron atrás,
Fueron los Foitzick, los Barros, los Solís, los Sandoval,
Fueron los Burgos, los Jara, los Pérez y Cadagán,
Los que hicieron de esta tierra,
La copia de aquel Edén,
Que de existir,
Si es que es cierto.
¡Es igualito a mi Aisen!
miércoles, 20 de junio de 2007
Ven..., Acompáñame
a recorrer los campos de Aisén.
Camina conmigo los campos nevados
Y siente la escarcha que llega hasta el alma.
Allégate al fuego de un rancho perdido,
allá, en los confines de un mundo sin ruido
Ven…
Te quiero mostrar,
un mundo distinto que no olvidarás.
Yo quiero que escuches las bellas canciones
Que compone el viento por los cañadones,
Y quiero que sientas las mil sinfonías
Que entonan los ríos de ésta tierra mía.
Yo quiero que sientas, muy dentro del alma
La vida que crece en esta tierra en calma,
El amor que nace, con fuerza violenta
Y la amistad sincera que aquí se acrecienta.
Ven,
Yo te esperaré,
En algún lugar de mi bello Aisen.
Contacto e impacto
En mi región también hay pobreza y realmente espero que las personas que trabajan en estos programas del estado sean personas honradas, generosas, motivadas. Es difícil trabajar con pasión con un sueldo tan pequeño, pero quedó demostrado en el programa de anoche, que hay personas como las visitadoras sociales de Lampa, que si tienen esa vocación, que se tomaron en serio su trabajo y que además de hacer lo que el Fosis les indica, han entregado cariño y amistad a las personas que visitan. Esas mujeres son el ejemplo y tal vez ellas representen los cinco minutos de luces a que se refirió el Ex Presidente Lagos.
En lo personal creo que uno de los grandes problemas de los programas que se implantan en el país nacen abortados por la burocracia, basta ver la panfletería, la folletería acumulada en Gobernaciones, Municipios y Servicios Públicos. Se gastan miles de millones en publicaciones que nadie lee, que se acumulan en estos servicios y que no conducen a nada.
Les decía que en mi región hay pobreza y también en los primeros tiempos existió la pobreza, sobre todo en la habitabilidad, pero esos pobres tenían esperanzas, tenían la certeza de que trabajando saldrían adelante en una región que estaba llena de oportunidades. Hoy la pobreza se concentra principalmente en las ciudades, donde los recursos no existen, donde en el pequeño patio de la vivienda social, no se puede hacer una siembra para cosechar algunos productos que ayuden a la alimentación, no se puede tener gallinero para tener unas cuantas gallinas y tener huevos frescos diariamente. En fin, la vida en la ciudad es mucho más complicada y las oportunidades no existen. No es posible entregar en una misma población diez o quince máquinas de coser o de freír papas si no se ha estudiado cual es el mercado. Hay un viejo aforismo que dice: No le des pescado a un pobre, sino que enséñale a pescar. La génesis del Programa Puente consistía en eso, en enseñar a la gente a salir de la pobreza, pero todo se entrampó en la maraña burocrática que lamentablemente está tan arraigada en nuestro país. Esto no es un problema de un sector político de Chile, este es un problema de todos nosotros, de todo el país y debemos concentrar esfuerzos para que estos programas que en esencia son muy buenos, no se pierdan ante la irresponsabilidad, la desidia, la frescura o la comodidad de algunos funcionarios del aparato estatal.
martes, 19 de junio de 2007
Nuestro años blanco invierno

“Hace algunos años atrás, creo que el 2004 o 2005, nevó con bastante intensidad especialmente en la provincia de Coyhaique Se levantaron muchas voces y se declaró a la Comuna en estado de emergencia. Sin embargo esta declaración me hizo rememorar otros inviernos de nuestra querida Patagonia y me hizo pensar que los aiseninos hemos perdido el temple que nos inculcaron nuestros padres. Hace treinta o cuarenta años no se suspendían las clases por la nieve y menos aún se nos declaraba zona de emergencia ante un hecho de la naturaleza que era normal y esperado. En mi ya larga existencia recuerdo muchos crudos inviernos, recuerdo mi época de estudiante en la escuela básica de Chile Chico en donde la nieve era un elemento más para jugar y entretenernos, en donde el hielo era una fiesta que nos permitía patinar y largarnos en trineo por la “huella” (la subida del camino que lleva a la zona del interior). Luego, después de jugar encantados en la nieve y la escarcha nos refugiábamos en el calor de nuestras casas. Eran otros tiempos, los pobladores, conocedores de los duros inviernos, se aprovisionaban con tiempo de leña y de víveres y para los animales se cultivaba el forraje o se adquiría a los chacareros. Nadie esperaba la ayuda del Estado, creo que nunca se dio esa ayuda, al menos no la recuerdo.
Hace un tiempo leía una entrevista efectuada por Jacinto Tejeda a don Honorio Ampuero en Cochrane, don Honorio fue un antiguo y querido poblador de esa zona y le contaba a Jacinto Tejeda “ llegué a poblar el año 28 con cincuenta animales vacunos, ese invierno se me murieron todos, solo salve cuatro”, pero a pesar de eso, don Honorio siguió luchando solo, sin la ayuda de ningún gobierno y una y cien veces se levantó .Ese era el temple del antiguo habitante de Aisen. No estoy en desacuerdo con que el Estado ayude a las personas que han tenido dificultades con los fríos, solo quiero recordar otros tiempos, cuando la gente de Aisen tenía coraje para soportar las dificultades, cuando no existían caminos, cuando el poblador llegaba en el verano acarreando su lana en pilcheros hasta Coyhaique para volver con esos mismos pilcheros llenos de víveres a sus campos, en donde junto a su familia, soportaba los duros meses de invierno, cuidando sus animales, limpiando la nieve de los árboles y matorrales para que bajo ellos se guareciera el ganado. Hoy, al menor contratiempo solicitamos ayuda, ya no nos queda esa fuerza que hizo grande a nuestros padres y abuelos, que lucharon denodadamente, sin ninguna ayuda, ni créditos blandos, ni concentrados para animales, ni canastas familiares, y sin embargo, esa fue la época de mayor riqueza de Aisen, la época en que el poblador tenía animales y los vendía a buen precio, la época de las grandes cosechas de lana que atraían en la temporada a cientos de trabajadores desde Chiloé a las esquilas. Cada paso hacia la modernidad nos ha ido achatando el espíritu. Hoy se nos viene el mundo abajo porque un camino se corta, porque un río se lleva un puente o un rodado impide el tránsito, aún sabiendo que en pocas horas o en pocos días habrá maquinarias y hombres trabajando y volviendo las cosas a su normalidad. Recuerdo los caminos de antaño, llenos de dificultades, que los trabajadores de Vialidad solucionaban a pala y picota. Recuerdo el largo transito por el camino a Ibáñez que podía ser de dos o tres días desde Coyhaique, viaje que hoy en pleno invierno hacemos en dos horas. Muchas veces un camión se demoraba un día entero en recorrer desde la Lomita hasta Puerto Ingeniero Ibáñez, tramo que hoy hacemos en menos de veinte minutos. Para que hablar de los caminos de Cochrane a Entrada Baker o de Cochrane a Puerto Bertrand. Verdaderas odiseas . Hace treinta años o cuarenta años la escarcha no reventaba las cañerías porque no teníamos agua potable,los militares no salían a romper la escarcha de las veredas y calles porque como éramos más solidarios, eso lo hacíamos entre los vecinos y no pasábamos frío porque la leña era abundante y barata y con antelación todos los hogares se aprovisionaban de ella. Hace treinta o cuarenta años, sin ninguna duda la vida era dura, pero infinitamente mejor. La mayor parte de las casas eran de madera y los colchones de lana, superaban con creces a la espuma y la familia reunida en torno a la cocina, tenía, no cabe duda, mucha más comunicación que ahora. No importaba el frío, la nieve, la escarcha, allí estaban los padres y sus hijos reunidos en el hogar, cobijados en torno a la estufa, que muchas veces era solo un tacho, pero que junto al fuego irradiaba el calor y el amor. No cabe duda de que el invierno era la estación de la familia, era el tiempo de escuchar las historias de nuestros padres y de nuestros abuelos, era la estación de la comunicación, en donde padres e hijos se conocían y compartían más.
Si,… los aiseninos hemos perdido el temple de antaño y sobre todo, hemos perdido la calidez de nuestra vida. Bien dicen que :”Todo tiempo pasado fue mejor”.
sábado, 16 de junio de 2007
Feliz día del Padre
Mañana se celebra en nuestro país el día del padre. Es cierto, es uno de los tantos días comerciales que han inventado las grandes cadenas. Sin embargo es bueno tener un día para regalonear, homenajear y recordar al papá, a esos hombres tan importantes en nuestras vidas. A todos los papás que leen este blog les deseo un gran día y que reciban todo el amor de sus hijos. De regalo vaya esta Flor del Amor. La llamo asi porque fue creada con amor por un artesano de San Martín de Los Andes y fue regalada con amor por quién se la compró al artesano
Remedios y secretos de la naturaleza
Para las corrientes de aire en el cuello: Se quema yerba mate y se ahuma en ese fuego un paño que se pone en el cuello del enfermo por dos días.
Para la caída del pelo: Se lava con agua obtenida del cocimiento del guautro ( Un arbusto que crece en lugares húmedos)
Para los dolores reumáticos:: Se da una fleta con ortiga y luego un baño frío
Para el dolor de una muela careada: Se pone dentro de la carie un clavo de olor
Para el dolor de muelas: Se hace una cataplasma de hojas de menta, se y se pone en el lado de la cara en donde duelen las muelas
Para los problemas del corazón: Se hace una infusión de hojas de toronjil o de lechuga
Para una quemadura no profunda: Se pasa jabón blanco sobre la quemadura y luego se le pone yerba mate ya usada y fría-
Para una quemadura leve: Se hace una cataplasma de papa rayada.
Para el dolor de hígado: Se da al enfermo una infusión de paico endulzado con azúcar quemada con un carbón.
Para cicatrizar una herida: Se pone sobre esta una hoja de iodo o papa del monte.
Para los dolores de ovario: Se hacen infusiones de orégano, de poleo o de albahaca
Para los problemas renales: Se da una infusión de cáscara de manzana rayada y se da de beber al enfermo
Para las torceduras: Se hace una cataplasma de barro frío
Para la Hinchazón de los pies: Se toma una infusión de alfirelillo
Para el cansancio de pies y las várices: Se hace un lavado con agua de paramela. (Remedio del campo)
Para borrar las verrugas: Con un hueso asoleado y blanco encontrado en el campo, se soban las verrugas en cruz por tres veces. Luego se deja el hueso en el mismo lugar en que fue encontrado y se retira uno del lugar sin mirar atrás. (Secreto de naturaleza)
jueves, 14 de junio de 2007
Creencias de mi tierra

Cuando se reúnen muchos teros a inicio de primavera, anuncia nevazon (la nevazon de los teros)
Cuando un zorro persigue a una persona, indica que esa persona se alejará del lugar.
Cuando se lamen los bueyes, indican que se separaran (por venta o muerte)
Cuando un caballo se revuelca con la montura puesta, indica que cambiará de dueño
Cuando un yeguarizo se arranca en loca carrera, anuncia tormenta
Cuando el chingolo canta de noche anuncia vientos
Cuando los teros gritan sobre las casas anuncian visitas
Cuando sopla viento del este anuncia nieve
Para reconocer a un brujo se le debe poner dos agujas en cruz debajo de un cojín. Si es brujo, se sentará allí y le será difícil pararse
Cuando el cielo por el norte se encuentra claro y despejado y por el sur se ve oscuro es anuncio de lluvias. (Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro)
Cuando un pájaro choca contra el cristal de una ventana, anuncia muerte de un miembro de la familia de esa casa.
Cuando un pájaro entra en una casa y revolotea dentro de las habitaciones, anuncia alegrías.
martes, 12 de junio de 2007
Cinchando pa'no aflojar
Mas sudado que bola e’tropero: Persona que transpira mucho, al igual que un tropero que por días anda a caballo sin tener la oportunidad de lavarse.
Más forrado que bola e’carnero: Dicese de la persona que anda muy abrigada. Los carneros tienen los testículos forrados en lana.
Del mismo cuero salen los tientos: Se dice cuando de un mismo capital salen todos los gastos. ( De un cuero salen lonjas y tientos. Las lonjas son tiras gruesas y los tientos hilos delgados con los que se hacen riendas trenzadas).
Se dejo caer como pichón del nido: Se dice de alguien que llega sin ser. ( el pichón que cae del nido ni siquiera pía al caerse)
Apretado como poto e’mula: Se dice cuando algo ( tuerca, tapa etc.) se encuentra muy apretado. También se dice de las personas tacañas. ( Las mulas aprietan las ancas al empacarse y es difícil hacerlas cambiar de posición).
Cortito como viraje de laucha: Dicese de alguna diligencia o viaje muy rápido ( las lauchas al correr no necesitan mucho espacio para virar)
Más vale tranco que dure que trote que canse: Más vale demorarse un poco y hacer las cosas bien, que apurarse para no tener un buen resultado (El tranco del caballo es más suave que el trote y maltrata menos)
Quien se apura en la Patagonia pierde el tiempo. Viejo refrán usado cuando no existían los caminos y uno dependía de la naturaleza para poder viajar, o bien debía esperar días para poder tomar un barco o un avión porque las condiciones climáticas impedían hacerlo)
Lamido como bola e’perro: Se dice de la persona que anda muy acicalada y muy peinada. ( Los perros se lengüetean los testículos cuando descansan.)
Donde hay uno hay otro: Dícese en relación de que nadie es indispensable, que todos pueden ser reemplazado.
Más bigotudo que alpargata vieja: Dícese del varón con abundante bigote. ( Las alpargatas son hechas con capellada de lona y la planta de sisal o yute, al usarlas, la planta se va deshilachando y queda con una especie de bigote.)
Más frío que beso e’madrastra: Poco cariñoso (como algunas madrastras)
Andaba como pato atorado con tripas: Dícese de la persona que está deseosa de contar algo y está que lo cuenta y no lo cuenta ( los patos atorados tienen un peculiar movimiento de cabeza de atrás hacia delante).
Más sobrado que puchero de estancia: Dícese de la persona que se ufana mucho de lo que tiene o sabe. (En las estancias el puchero ( comida) siempre es abundante)
Vaca que cambia e’querencia se atrasa en la parición: Dícese de las personas que cuando están bien en un lugar, se quieren cambiar a otro. ( Las vacas al cambiarlas de un lado a otro desconocido para ellas se atrasan en sus pariciones)
La cuida como herencia de viuda: Dícese de las personas que cuidan mucho algo o alguien ( Las viudas cuidaban mucho el capital dejado por el marido)
Andar con el recado ladeado: Se dice de alguien que anda de mal genio. ( El animal que se le ladea el recado ( montura gaucha) se pone inquieto y nervioso.
Que va a hacer si la poronga es corta, al pedo no más empujar: Dícese de alguien que se esfuerza en algo sabiendo que no resultará. ( Este dicho tiene una connotación sexual, ya que al pene se le dice “poronga”, pero se usa corrientemente dándole esta otra acepción.)
Pa’ andar a los pedos mejor cagarse: Dícese cuando es mejor arriegar en algo que andar con vacilaciones.
El Paso de Las Llaves

Identidad

lunes, 11 de junio de 2007
Patagonia Usurpada

Nosotros, hijos de la Patagonia, que a lo mejor provenimos de aquellas familias blancas que llegaron a Patagonia en el Siglo XIX o principios del XX, nos sentimos orgullosos de nuestra tierra y casi gritamos ¡soy patagón! Y de pronto descubrimos que nuestra tierra está siendo usurpada nuevamente, y al igual que antes, por extranjeros que vienen a nuestra tierra a comprar grandes extensiones de tierras, a tres chauchas la hectárea, y deciden dejar esa tierra, que por años fue dedicada a la ganadería, convertida en santuario, en lugar protegido. Esos son los ecologistas que patagonialink muy bien llama los ecoinversionistas, que rasgan vestiduras en nombre de la protección a la naturaleza , pero que están haciendo un gran negocio al quedarse con territorio cabeceras de aguas, con napas subterráneas, con vida. Ayer fueron otros extranjeros que usurparon la tierra a sus dueños y que fueron grandemente apoyados por los Estados de Chile y Argentina, hoy son otros, son los Tompkins, los Benettón, y tantos otros que poco a poco, sigilosamente, se van adueñando de la tierra. ¡Cuidado! Tal vez nuestros futuros descendientes cuando no puedan acceder a ninguna parte en la Patagonia nos juzguen duramente. Ahora, hoy, hay muchos lugares en que proliferan los carteles PROPIEDAD PRIVADA!...¡NO PASAR! Y eso simplemente es una nueva usurpación. Si seguimos así y no detenemos esto, va a llegar el día que no podremos caminar por las riberas de lagos y ríos, no podremos acceder a la montaña y estaremos confinados, como lo estuvieron los pueblos aborígenes de la Patagonia, en los más áridos rincones de lo que es nuestra tierra. En la foto el Cerro Castillo, que no tiene nada que envidiarle a las Torres del Paine
